Radiografía del ciclista de esta ciudad

16/11/2018

Una encuesta realizada por la sociedad municipal de aparcamientos demuestra que el 55% de los ciudadanos no utiliza la bici para desplazarse. El 80% de los encuestados considera que es necesario ampliar la actual red de carriles exclusivos.

Fue en los años 90 del siglo pasado cuando se inauguró el primer carril bici de la ciudad, en concreto en el Paseo de Chil. Desde entonces, la capital grancanaria ha mantenido un ritmo bajo de pedaleo, hasta el punto de que una encuesta realizada por la Sociedad Municipal de Aparcamientos de Las Palmas de Gran Canaria (Sagulpa) revela que aún el 55% de los ciudadanos no usa nunca la bicicleta para desplazarse.

Un total de ochocientas personas respondieron a la encuesta que realizó Sagulpa en el marco del estudio de movilidad del acuario Poema del Mar y dentro del proyecto Civitas Destination, una iniciativa europea que trata de implantar una red de ciudades turísticas sostenibles en la que también están Madeira (Portugal), La Valeta (Malta), Elba (Italia), Réthimno (Grecia) y Limassol (Chipre). El análisis se realizó durante ocho días de junio de 2017 y ahora se conocen sus resultados, que afianzan la percepción previa de que la bicicleta sigue estando más asociada en la ciudad al ocio, al esparcimiento y a la práctica deportiva que a su concepción como un medio más de transporte.

Esto queda claro con el hecho de que sólo un 5% de los encuestados que se reconocen como ciclistas utilizan la bicicleta para desplazarse a su lugar de estudios o trabajo; o que solo un 6% se monta en bici para realizar sus gestiones diarias. Se trata de un porcentaje muy bajo si se tiene en cuenta la realidad de este modo de transporte en nuestro país, donde casi un 29% de la población se sube a la bici para ir a trabajar o realizar sus gestiones, según se desprende del Barómetro de la Bicicleta en España (junio 2017) que realiza la Dirección General de Tráfico.

Pocos hogares con bici

Pese a las perfectas condiciones meteorológicas que presenta la ciudad para el uso de la bicicleta, la existencia de hogares con bicicleta (56%) es muy baja en comparación con la media española (75%). Eso explica, en parte, que el nivel de población que nunca monta en bici en la capital grancanaria (55%) sea superior a la media española, que no llega ni al 41%.

En lo que sí coinciden los dos estudios es en las razones que motivan la preferencia del coche sobre la bicicleta: el excesivo tráfico motorizado y la insuficiencia de carriles bici. Aquí, un 80% de los encuestados considera necesario ampliar la red de carriles bici, algo en lo que trabaja el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en estos momentos. Para ello, se ha diseñado una red de cinco itinerarios (Hoya de La Plata-Plaza de España, Guiniguada-Manuel Becerra, Tomás Morales-Mas de Gaminde, Guanarteme-Mesa y López, y todas las vías transversales para conectar a los anteriores entre sí) que debería estar operativa el próximo año, según las primeras previsiones hechas por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Los nuevos carriles de uso exclusivo de bicicletas, que se suman a los doce kilómetros actuales, serán bidireccionales y tendrán una anchura media de 2,3 metros. Serán visibles por su color rojizo -salvo en el casco histórico, donde no resaltarán tanto- y estarán separados por bolardos y bordillos de hormigón.

Esta actuación obliga a quitar plazas de aparcamiento en Malteses, Losero, Francisco Gourié, Salvador Cuyás, Albareda, Juan Rejón, Paseo de San José, Reyes Católicos, Maninidra y Primero de Mayo, así como cambiar las paradas de taxis en Malteses y General Bravo, lo que ha generado recientemente críticas en algunos barrios como Vegueta o San José.

Precisamente esta recuperación de espacio al coche trata de provocar una pacificación de las vías para aumentar la sensación de seguridad que tienen los ciclistas. De hecho, un 22% de los usuarios de la bicicleta, de acuerdo con la encuesta de Sagulpa, considera que no se siente «nada seguro» en sus desplazamientos por la ciudad, mientras que otro 20% reconoce ir «poco seguro».

A todo ello hay que añadir que «la bicicleta no ha sido nunca en Las Palmas de Gran Canaria un medio de transporte relevante, ni antes ni después de la explosión del uso del automóvil», como queda recogido en el plan de construcción de la red ciclista de la ciudad, «los datos de bicicletas en uso en la ciudad durante los años cincuenta y sesenta del siglo pasado también corroboran esa idea de bajo uso popular de la bicicleta». Y expone un cuadro comparativo en el que Las Palmas de Gran Canaria presentaba nueve bicicletas por cada mil habitantes en 1960 y solo siete una década después. Mientras, en Valladolid se pasaba de 72 a 47 en el mismo periodo; de 66 a 25 en Córdoba; y de 174 a 150 en Vitoria.

«Quiere esto decir que en Las Palmas de Gran Canaria no cuajó un uso popular de la bicicleta en los momentos en que el espacio viario no había sufrido todavía el desembarco masivo de los automóviles privados. Las razones para ello tienen que ver, como en otras ciudades españolas, con la propia dimensión de la ciudad, en buena parte caminable; la renta disponible de las clases populares para la compra de la bicicleta; o las condiciones de pavimentación de entonces, a lo que se añade la extensión de la ciudad a barrios con una topografía poco idónea para la bici», prosigue el estudio.