«No vamos a negociar, que nos paguen lo que nos deben»

03/06/2020

Los guagüeros entiende que la suspensión del abono de las horas extra es «una declaración de guerra» y exigen la interlocución con el concejal. El comité de empresa propone a los empleados que rechacen trabajar los descansos y servicios voluntarios así como prolongar jornada

Tambores de guerra en El Sebadal. Cada vez que el ambiente laboral se caldea en las cocheras de Guaguas Municipales, el primer síntoma de la febrícula es la aparición de pintadas. Las dos primeras han brotado ya en las inmediaciones de la sede de la compañía con el mensaje «Ni un paso atrás. Guaguas en lucha».

El malestar de los trabajadores tiene su origen en la decisión de la dirección de la compañía de suspender el abono de las horas extra de los dos últimos meses para negociar su compensación con las jornadas que los guagüeros pasaron en casa, durante el confinamiento por la Covid-19. La diferencia entre las dos posturas está en que mientras que la empresa considera que recibieron el sueldo sin trabajar y, por tanto, tienen que compensar esas jornadas, los trabajadores entienden que ellos estuvieron activos como retén para mantener el servicio ininterrumpido en caso de que hubiera algún contagio y hubiera que dejar en cuarentena a algunos empleados.

«Nos han metido la mano en el bolsillo», denuncia el portavoz del comité de empresa, Rafael Marrero, «es una puñalada trapera y una declaración de guerra».

El representante de los trabajadores anuncia la posición con que irá la parte laboral a la mesa de negociación que se ha organizado el próximo viernes para tratar esta cuestión: «No vamos a negociar, que nos paguen lo que nos deben».

«En contra de lo dicho por la empresa, los conductores que no estaban prestando servicio tenían que estar en reserva, a la expectativa de que se produjera una necesidad», añadió, «aunque la traducción por parte de la dirección de Guaguas Municipales es que estos trabajadores no han realizado jornadas, esto es lamentable».

El comité de empresa ha solicitado la presencia en la mesa de negociación del concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, porque entiende que el director general de Guaguas, Miguel Ángel Rodríguez, «no es un interlocutor válido desde que quita derechos a los trabajadores».

El comité de empresa entiende que «si la empresa considera que le debemos algo, lo más razonable es que haga el ingreso de las horas, conforme a lo establecido en el convenio colectivo, y que después nos lo demande por la vía judicial».

«Cuestión distinta es que, una vez cerrado el año contable, tengamos que sentarnos, con la responsabilidad que siempre hemos tenido para salvaguardar la empresa, para, entre todos, llegar a los acuerdos pertinentes con el fin de asegurar la viabilidad de Guaguas Municipales», prosigue el comité de empresa, «en este caso, el esfuerzo debería ser compartido y asimétrico, de forma que el que más gane, más aporte, empezando por los sueldazos de todos los directivos».

Desde este convencimiento, los representantes de los trabajadores aconsejaron que se rechace trabajar los descansos y otros servicios voluntarios; no realizar prolongación de jornada por necesidades del servicio; realizar los partes de averías pertinentes cuando se detecten anomalías en las guaguas; y que el personal de taller no realice los descansos, entre otras propuestas.

El comité recuerda que ha tenido que denunciar ante la Inspección de Trabajo «la falta de limpieza y desinfección de la flota en los relevos a mediodía», así como el hecho de que fueran los propios trabajadores los que asumieron el coste de 900 mascarillas al inicio de la pandemia «porque Guaguas Municipales no proporcionó mascarillas hasta un mes después». Para Rafael Marrero, «a nivel empresarial, esto ha sido un absoluto abandono».