Los Serenquenquenes sacan brillo a su trono

19/02/2019

La afilarmónica de Agüimes marca el paso en la primera fase del concurso de murgas con un repertorio tan crítico como irónico que les sitúa en la posición de salida para revalidar su primer premio de interpretación de 2018.

Sobrepasada la una de la madrugada, Los Serenquenquenes desplegaron en el escenario toda su presencia escénica y su impronta de murga ganadora. Desde un juego de voces que partía en el coro gregoriano con el que ya habían ganado el concurso del 2000 vestidos de Elvis, hasta despegar con un repertorio que supo conjugar a la perfección la crítica y la sonrisa.

Serenques sacó brillo a su trono de 2018, confirmándose como una de las murgas favoritas al podio de esta edición. La fuerza de la afilarmónica del sureste fue la gran pero no única protagonista de la primera noche de murgas del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. La crítica en femenino de Tramposas y de Lady’s Chancletas también tuvieron una gran recepción entre el público.

Lady’s Chancletas elevaron el tono con ‘La canción más comercial’

Bolero Mix fue la primera canción de Los Serenquenquenes. Un popurrí de boleros que hizo desfilar por el escenario a «ilustres troleros» como Fernando Clavijo, al que se le recordó que es presidente sin ganar las elecciones y que por eso ha puesto obstáculos a la reforma del sistema electoral, o Miguel Ángel Ramírez, al que rogaron deje la Unión Deportiva. Los de Agüimes demostraron un gran conocimiento de la actualidad y sus responsables, quizá uno de los puntos más flojos del resto de participantes en la primera fase.

Ramírez también apareció en el repertorio de Lengüetudos, que fueron la única murga que nombró a la MetroGuagua, aunque sin tener muy claro de donde salen los fondos para la obra.

Crítica.

El discurso de las femeninas tuvo mucho en común, con la sentencia de La Manada presente en muchas de las letras de la noche. Tramposas y Lady’s Chancletas demostraron un gran trabajo en armonización, y desde dos estilos muy diferentes recurrieron en su segundo tema al género de la llorona carnavalera. En el caso de las Lady’s con La canción comercial, al más puro estilo que Chancletas firmó en aquellos clásicos No quiero morir o Tengo una duda.