La Cícer estrena un sistema pionero de control de escaleras mecánicas

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09/10/2018

Primero fue saber cuándo llega la guagua, luego el pago de la zona azul con el móvil y ahora unas cámaras que vigilan y, en caso de parada, reactivan de las escaleras mecánicas de La Cícer.

Las escaleras de la pasarela de La Cícer, en Las Canteras, estrenan en Canarias un sistema de videovigilancia y control remoto que permite volver a ponerlas en marcha sin necesidad de que se desplace ningún técnico hasta el lugar.

«Es un mecanismo innovador que consta de ocho cámaras y cuyo coste está incluido en el contrato de mantenimiento de las escaleras», explicó el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste, «nos ahorra el tiempo de puesta en funcionamiento y nos aporta una mayor eficacia».

Lo que hace este sistema de manera autónoma es revisar las instalaciones de tal modo que cuando se produce una parada, la central coteja qué tipo de avería existe. Así, con los parones más frecuentes, los que se producen por la pulsación, voluntaria o involuntaria, del botón de parada, lo que hace el sistema es revisar primero si hay alguien en la escalera en cuestión. En caso de que estén libres, el ordenador vuelve a ponerla en funcionamiento desde sus instalaciones de Asturias. Y solo en el caso de que la avería sea más importante, se avisa a los técnicos que la empresa tiene en Gran Canaria para que la reparen.

Las dos escaleras que tiene La Cícer sirven para conectar el paseo de Las Canteras con la nueva zona que se ha abierto bajo la pasarela. Se pusieron en marcha este verano tras una inversión de unos 220.000 euros -una de 125.000 euros y otra de 95.000 euros- y tienen una capacidad máxima de desplazamiento de 8.200 personas a la hora.

El concejal de Urbanismo indicó que aunque no se han detectado casos de vandalismo, las cámaras también servirán para identificar a quienes cometan este tipo de actos. «Si hay vandalismo o alguien toca el botón de parada adrede, se tramitará la denuncia correspondiente», indicó Javier Doreste. En todo caso, el edil aclaró que el objetivo de esta experiencia piloto que se ha puesto en marcha en Las Canteras es el de garantizar el mantenimiento de las instalaciones.

Urbanismo vertical

Para Javier Doreste, la capital grancanaria debe seguir el ejemplo de ciudades como San Sebastián, donde hay alrededor de once ascensores en espacios públicos para favorecer la movilidad de los ciudadanos y de los turistas.

«Se trata de una ciudad con una orografía complicada, en cierto modo similar a la nuestra», indicó, «con este tipo de recursos podríamos conseguir que un ciudadano que vive en Ciudad Alta deje el coche en su casa para desplazarse a la plataforma baja porque hay veces que solo tiene que cubrir una distancia de quinientos metros lineales y no lo hace por las dificultades orográficas».