La capital que escapó al coronavirus

26/04/2020

Las Palmas de Gran Canaria es la gran ciudad española con menor grado de afección por el Covid-19. La urbe contabiliza 7 positivos cada 10.000 habitantes frente a los 43 de la media nacional. Santa Cruz sufre una incidencia que es casi el triple.

La capital grancanaria es la gran ciudad española a la que el coronavirus ha golpeado con menor intensidad en toda España. Con 280 afectados por el Covid-19, la ciudad canaria puede presumir de soportar solo siete casos positivos por cada 10.000 habitantes. Esto supone una cifra mucho menor que le media española (43 casos por 10.000 habitantes) y, desde luego, está bastante lejos de otros grandes municipios como Madrid (99), Bilbao (74), Donostia (31), Vitoria (113), Barcelona (74), Santander (33) o Murcia (15). Incluso marca muchas diferencias con Santa Cruz de Tenerife, que con 19 casos por 10.000 habitantes, casi tiene el triple, de acuerdo a los datos recopilados hasta el pasado viernes.

Las limitaciones a los movimientos que impone la insularidad y la rapidez con que se actuó en los primeros momentos en que se detectó el virus parecen que han jugado a favor del comportamiento de la pandemia en las capitales canarias. «Ser islas nos favorece porque nos permite hacer un mejor seguimiento de los casos y activar una intervención más rápida», explica Amós García, jefe de Sección de Epidemiología y Prevención de la dirección de Salud Pública del Servicio Canario de Salud, «no es igual que controlar a un ciudadano de Toledo al que se le pierde el rastro en Madrid».

Contra las islas jugó el turismo. Y eso explicó que tanto Canarias como Baleares registraran los primeros casos de la epidemia. «Afortunadamente, el abordaje en los dos archipiélagos permitió controlar la situación», añadió García.

La temperatura parece ser otro condicionante que ha permitido a Canarias minimizar los daños. Un estudio preliminar elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología y el Instituto de Salud del Carlos III indica que el índice de afectación aumenta a menor temperatura. Así, con un termómetro por encima de los 15 grados en Canarias o de 12 grados en Baleares -tomados el 5 de abril-, se registran en torno a 2.000 casos frente a las comunidades más frías: La Rioja, Castilla y León, y Aragón, que con termómetros por debajo de los 7 grados tienen 3.790, 15.692 y 4.867 contagiados respectivamente.

Lo que no explica ninguno de los dos condicionantes -el insular y el meteorológico- es la diferencia entre Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. «Soy incapaz de dar una respuesta razonable a lo que ocurre en Tenerife», reconoce Amós García «habrá que estudiarlo una vez que pase la pandemia, aunque puede ser que tenga que ver con el hecho de que el primer brote fuera en Tenerife».

El confinamiento ha tenido un efecto claramente identificable en el caso de Las Palmas de Gran Canaria. La ciudad iba en una escalada rápida en los primeros momentos de la pandemia, con 4 casos diarios en la primera semana; y 12 al día, en la segunda y tercera semanas.

Sin embargo, a partir de la cuarta semana, momento en que empiezan a notarse los resultados del enclaustramiento, el contagio se desploma a una media de 8 casos al día; a 3 positivos, en la quinta; y a 2, en la sexta; y a solo uno diario en esta semana.

En lo que no hay tanta diferencia entre las dos capitales canarias es en el índice de mortalidad, que relaciona los fallecimientos en relación con el número total de casos. Aquí ambas se quedan en un 6%.

En este caso, las dos grandes ciudades canarias se ven superadas por otros municipios como Tegueste (18%), Arona (13%) o Telde (12%). Las dos capitales se sitúan por debajo del índice de letalidad español, un 10,4%.

Si se prefiere fijar la atención en el indicador del número de muertos por cada 10.000 habitantes, de nuevo Las Palmas de Gran Canaria -y en este caso se le iguala Telde- es la más beneficiada, con cuatro óbitos. En cambio, Santa Cruz de Tenerife alcanza los 11; Santa Cruz de La Palma, los 19; y Tegueste, los 80, si bien esta cifra está condicionada por el brote detectado en una residencia de mayores de este municipio y su número de habitantes, que no alcanza los 12.000.

En el caso de la capital grancanaria, el número de ciudadanos con alta médica (170) multiplica por diez el de fallecidos (16). En cuanto a la distribución por sexo del número de contagios, las vecinas de Las Palmas de Gran Canaria son las más afectadas, 148 casos frente a los 132 hombres.