El tripartito renuncia al bono social del agua en el presupuesto

03/02/2019

El presupuesto de este año consagra la desaparición del bono social del agua, una promesa que nunca se pudo materializar pero que, por vez primera, se esfuma de las cuentas. El Ayuntamiento dice que si hiciera falta, se habilitarían las partidas necesarias con modificaciones de crédito.

J. Darriba / Las Palmas de Gran Canaria

El presupuesto sepulta el bono social del agua. La promesa de aplicar una bonificación en el recibo del agua a las familias con menos recursos económicos se esfuma de las cuentas que serán sometidas a aprobación el próximo lunes.

La imposibilidad de llegar a un acuerdo con la compañía Emalsa sobre este apartado mantuvo siempre congelada la partida presupuestaria que el Ayuntamiento reservaba para este fin. Aún así, siempre se había mantenido, en los tres presupuestos anteriores, la cantidad de 300.000 euros para el bono del agua, que fue incluido en el plan de rescate social y contra la pobreza con el que desembarcaron los tres partidos que componen el pacto de gobierno, PSOE, LPGC Puede y Nueva Canarias.

Sin embargo, en las cuentas elaboradas para 2019, esta partida desaparece y, con ella, la consignación económica.

El bono social del agua iba a beneficiar a unas 5.000 familias de la ciudad. En principio, la cuantía de esta ayuda social iba a ser de veinte euros bimestrales, lo que suponía un descuento de unos 120 euros anuales. Además se eximía del abono de la penalización de veinticuatro euros que se impone cuando se produce el impago de las facturas. Las condiciones que se ponían para acceder a esta ayuda eran que el consumo no fuera desorbitado -para una familia de cuatro miembros se fijaba un límite máximo de veintidós metros cúbicos- y que no se alcanzaba un determinado nivel de ingresos que se fijaba en función del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem).

En todo caso, el hecho de que no esté dotado en el presupuesto no quiere decir que desaparezca la posibilidad de materialización ya que siempre existe la posibilidad de habilitar las partidas mediante modificaciones de crédito.

Curiosamente, una cuantía similar a los 300.000 euros que se retiran del bono social del agua aparecen incorporados (302.500 euros) como premios de jubilación, gastos escolares y ayudas por gastos sanitarios para el personal municipal

También el IBI social. La eliminación de esta partida representa el mayor descenso de cuantas conforman en el gasto social municipal. El otro decremento reseñable es el que sufre la partida de la que se nutren el IBI social y los convenios con las organizaciones no gubernamentales. En este caso, se pierden 116.800 euros, que se corresponde, según el área municipal de Hacienda, con lo que no se suele ejecutar de las ayudas a la vivienda habitual.

Pese a estos dos descensos, que suponen más de 400.000 euros menos en las citadas partidas, el gasto social del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se incrementa en 2019 respecto al presupuesto del año anterior en torno a 1,5 millones de euros, hasta alcanzar la cifra de 25,11 millones de euros.

En el ejercicio económico de 2018, el montante del gasto social fue de 23,61 millones de euros. La diferencia entre uno y otro hay que buscarla básicamente en el aumento de las partidas de las ayudas sociales (prestaciones económicas de especial necesidad y ayudas de emergencia) que concede el Ayuntamiento, y que se incrementaron casi un 19% hasta alcanzar los 4,66 millones de euros; y por el fuerte aumento de la dotación para el servicio de ayuda a domicilio, que gana más de 800.000 euros respecto a 2018 para afrontar un nuevo concurso del servicio, con el que se pretende mejorar el salario de los asistentes y aumentar el número de beneficiarios, que supera los 3.000.

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