El Ayuntamiento reactiva el pago de impuestos y los embargos

28/06/2020

La actuación recaudatoria municipal empieza a recuperar la normalidad. Se ha dado orden de que se reanuden los procedimientos de embargo, la emisión de notificaciones de carácter tributario y del cargo en cuenta de las cuotas fraccionadas de los tributos no suspendidos

El Ayuntamiento comienza a habituarse a la nueva normalidad. Y esto afecta también a los impuestos. El área Hacienda ha acordado la finalización de las medidas de flexibilidad adoptadas en lo relativo al calendario de tributos. De esta manera, se reanudan tanto la emisión de notificaciones de carácter tributario, como el cargo en cuenta de las cuotas de fraccionamiento y planes personalizados de pago bajo el paraguas de la fórmula LPA-Pago Fácil.

Lo que se pone al cobro son unos 11,33 millones de euros en distintos conceptos tributarios. Esto representa un 8,3% de las previsiones iniciales de ingresos incluidas en el presupuesto de este año por estos mismos epígrafes y cuyo importe está calculado en unos 136,84 millones de euros.

El número de recibos que se activa es de 46.098, según los datos aportados por el propio Ayuntamiento. De ellos, el más numeroso es el que corresponde al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), con 31.645 recibos. El pago fácil en este caso representa un montante total de 9,63 millones de euros, en torno a un 11% de lo que el Consistorio espera recaudar a fines de año.

También se activa el cargo de 13.200 recibos del llamado impuesto de circulación, que ingresarán en las arcas públicas casi un millón de euros. Pese a que la cifra pueda parecer importante, hay que advertir que solo representa un 6% de las previsiones municipales para este año.

Los vados que estén bajo el pago fácil -un total de 900 contribuyentes- empiezan también a ser cobrados. En este caso, el ingreso previsto es de algo menos de 83.000 euros (un 8% del total).

La carta de impuestos que se pone al cobro se completa con el Impuesto de Actividades Económicas, del que se activan 272 recibos por casi 623.000 euros, lo que supone menos de un 5% de los 13,5 millones de euros que se presupuestaron en las cuentas de este año; el impuesto con que se carga la publicidad en la vía pública, del que se contabilizan 51 recibos por valor de 4.135 euros, esto es, cerca de un 6% del total anual; los 17.339 euros de dos recibos por el Impuesto de Bienes Inmuebles de Características Especiales, que son el 0,5% del total que se espera recaudar; y, por último, veintiocho cargos relativos al IBI rústico por un valor de 1.309 euros, lo que supone un 6,6% del montante final.

Los que se mantienen congelados son los de los puesteros del rastro y las ferias, que afecta a doce comerciantes cuyas obligaciones ascienden a 1.772 euros (un 5,5% del total); 913 domiciliaciones por la basura comercial, que suponen casi 52.700 euros; y las de 23 terrazas por un importe de 19.251 euros.

En la resolución municipal se justifica la recuperación de la normalidad en el campo impositivo. «Dado que la actividad económica se ha reanudado es necesario que las actuaciones recaudatorias vuelvan a la normalidad», se señala.

Pago fraccionado

Lógicamente el cobro de estos tributos no se hará de golpe. Al reactivarse la opción del pago fraccionado, el contribuyente irá abonando sus impuestos en función de la modalidad en la que se esté inscrito ya que hay tres tipos distintos de fraccionamiento.

La decisión también supone la reactivación de los procedimientos de embargo por parte del Ayuntamiento. Fuentes municipales explicaron que durante el estado de alarma se habían suspendido los embargos y todavía no se ha realizado ninguno en lo que va de año. «El embargo es siempre la última opción, el último paso de un proceso que trata de evitarlo», detallan desde el Consistorio capitalino.

Para los ciudadanos que no tengan el pago de fraccionado, se mantiene la fecha del 4 de diciembre para el cumplimiento voluntario de sus obligaciones fiscales. Además, se suspendieron varias tasas que no se pasan al cobro este año: las de las terrazas; las de los puesteros del rastro y del mercado de artesanía; las de los pescadores que ponen las barcas en las playas y los hamaqueros; los negocios que están en trámite de apertura; la de basura; los taxis; y las sociedades que realizan actividades en la ciudad.