El Ayuntamiento no sabe cuándo pagará el IBI social a los vecinos

26/02/2019

El Consistorio desconoce cuándo abonará las ayudas a la vivienda habitual pendientes desde 2016. «Cuando se acabe la tramitación administrativa se pagará», fue lo único que se atrevió a decir el grupo de gobierno. El Pleno desechó reactivar de urgencia la convocatoria de 2018

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria mantendrá el IBI social -la línea de ayudas para el pago del catastro- pese a que no se ha terminado de pagar a los 5.218 beneficiarios de 2016, no se han resuelto las peticiones de los 2.738 solicitantes de 2017 y ni siquiera se ha convocado la del 2018.

La concejala de Presidencia, Encarna Galván, lo anunció así durante una sesión plenaria en la que hizo filigranas con los datos del descenso del paro, el aumento de las partidas sociales y el incremento de las inversiones con el fin de no entrar a fondo en las razones que justifican la gestión de estas ayudas. «Esta medida se dimensionó para que nadie que se quedara fuera, si hay menos personas que lo necesitan, nos alegramos», expuso.

La edil acusó al PP de no haber activado un paquete de medidas similar. «Atacan el IBI social cuando cualquier cosa hecha por este gobierno sería más que lo que hicieron ustedes cuando gobernaron», dijo, «el gobierno anterior se olvidó de las familias que peor lo pasaron, cuando eran expulsadas por no poder afrontar el pago de las hipotecas».

Desde estas posiciones, el grupo de gobierno hizo decaer la moción presentada por el Partido Popular, que apostaba por «rebajar el peso que tiene el valor catastral de los inmuebles, elevando el de los criterios sociales de los potenciales beneficiarios» y por pagar «intereses de demora» que compensen el retraso acumulado en los pagos.

Respecto a lo primero, Galván insistió en que el valor catastral es un buen descriptor del nivel de renta. En cuanto a la segunda, aclaró que no existe ninguna norma que permita pagar intereses de demora cuando se trata de subvenciones o ayudas.

Para la oposición, la defensa de la gestión del IBI social fue un «papelón». Así, la concejala del PP Rosa Viera lamentó que nadie explicara los retrasos en acumulados en estas ayudas. «La convocatoria de 2018 ya es conocida como el IBI social fantasma porque nadie sabe dónde está», indicó. La edil responsabilizó de este desastre al alcalde, Augusto Hidalgo, y extendió su crítica al bono social deportivo y la devolución de fondos de las partidas estatales para la lucha contra la pobreza.

Para Javier Amador (Ciudadanos), la edil socialista «echa balones fuera» porque la gestión del IBI social «ha sido un desastre».

Y desde Unidos por Gran Canaria, la concejala Ángeles Batista aseguró que «el engaño a los ciudadanos se ha dilatado mucho en el tiempo». Y criticó que desde el gobierno no se haya dado ninguna explicación sobre la gestión de esta línea de ayudas.

Las Rehoyas. Otro de los debates intensos del pleno fue el relativo a la reposición de Las Rehoyas. El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, pidió a los vecinos que se oponen a la renovación que tengan paciencia y que antes de llevar el plan al juzgado comprueben las calidades y condiciones de las nuevas viviendas. Por su parte, el portavoz del PP, Ángel Sabroso, apuntó la posibilidad de aplicar solo una rehabilitación a las casas que se oponen a la reposición. En la moción de Ciudadanos intervinieron dos plataformas: la del no a la reposición, con Juan Francisco Sarmiento advirtiendo que denunciarán la operación urbanística; y la que sí está a favor, con Zarife Dahoruch, que exigió el inicio de la renovación porque «sentimos miedo de que los techos se caigan sobre nuestras cabezas».