Cortes de pelo gratis por un juguete nuevo para fomentar la solidaridad

07/12/2019

Los hermanos Fernando y Alejandro García ofrecen cortes de pelo a cambio de un juguete nuevo para la Casa de Galicia en su barbería de Tomás Morales desde el próximo lunes hasta el día 13

Echar una mano a quienes peor lo pasan en unas fechas tan señaladas como las navidades con lo mejor que sabe hacer. Eso es lo que ha llevado a Fernando García a organizar por tercera vez una acción solidaria en la que ofrece su trabajo como barbero a cambio «de un juguete nuevo» en Falando Barber Shop, en el 104 de la calle Tomás Morales de la capital grancanaria, el negocio en el que trabaja desde hace unos meses junto a su hermano Alejandro, que le va ayudar en esta tarea.

«El nivel de desempleo ha subido y eso significa que la gente no puede comprar», explica este joven empresario padre de dos hijos que se solidariza con las dificultades que afrontan las familias con menos recursos.

«Es una manera de colaborar» dice sobre la iniciativa que pondrá en marcha del 9 al 13 de este mes para recaudar el mayor número de juguetes posible y cuyo destino será la casa de Galicia, entidad a la que está íntimamente vinculado «pues mi padre es gallego» y en ella «aprendí a tocar la gaita». Por eso y por su larga trayectoria solidaria de más de 60 años en Las Palmas de Gran Canaria, considera que la casa regional es el medio ideal para hacer llegar lo recaudado a los niños y niñas de familias con dificultades económicas.

«Aunque sea poco es mucho y ofrezco mi trabajo porque es mi modo de colaborar», comenta mientras su hermano atiende a un cliente en el negocio que lleva desde hace tres años y en el que Fernando comenzó a trabajar hace unos meses, tras dejar el que tenía en el paseo de San José y en el que también llevó a cabo esta iniciativa solidaria.

Señala que a lo largo del año va comentando a su clientela esta acción que lleva a cabo en los días previos a Navidad. «Desde septiembre ya se lo estoy recordando a los clientes», indica.

Afirma que la respuesta de la gente es muy positiva y confía en que en esta ocasión su clientela se sume de nuevo a una propuesta que «me hace sentirme bien conmigo mismo».

Apunta que llevar a cabo durante una semana esta acción solidaria «es trabajo que yo pierdo» pero la recompensa es mayor que la ganancia que pudiera tener. «¿Quién dice que el año que viene no soy yo el que necesita ayuda?», plantea. Y es que reconoce que el hecho de ser padre «te hace pensar muchas cosas».

Por último, comenta que quienes quieran acercarse a dejar juguetes que no sean nuevos pero que estén en buen estado pueden hacerlo, pero en ese caso sí tendrán que abonar el corte.