Control de los locales de ocio, con «continuidad»

21/08/2018

La Plataforma Vecinal de Las Canteras y su entorno respalda el operativo policial del fin de semana en Farray pero exigen «continuidad y seguimiento». El Ayuntamiento garantiza que serán rutinarios.

La Plataforma Vecinal de Las Canteras y su entorno valora de forma positiva el operativo puesto en marcha en la madrugada del sábado por la Policía Local y la Policía Nacional contra el consumo y la venta de drogas, alteraciones de orden público y emisión de ruidos desde la vía pública en La Pequeña Habana, un local de la plazoleta de Farray, en el barrio de Guanarteme, pero exige que el control no se limite a intervenciones puntuales.

«Es bueno que se hagan redadas y batidas policiales por la situación que se está sufriendo de peleas y drogas, lo que pasa es que tiene que haber una continuidad y un seguimiento», explican desde la organización.

Añaden que esta actuación se traduce en sanciones «y alguna detención» pero «lo más importante es que haya un seguimiento y una continuidad», para lo que consideran imprescindible un mayor control «en los horarios».

Así, exponen que «hay una ampliación de horarios terrible y no hay control y vigilancia para cuando ese negocio cierra, lo que se queda fuera, o cuando está abierto, lo que produce en la vía pública».

Los integrantes de una plataforma que agrupa a varias asociaciones de vecinos afectados por las molestias que generan algunos locales de ocio nocturnos de esta parte de la capital grancanaria, recuerdan que «ahora se dará la orden de insonorizar el local y se pondrán multas que ellos pagan y ya está».

Pero apuntan que el problema no se erradica porque «tanto el Ayuntamiento como la Policía dicen no tener los medios para seguir una vigilancia y unas inspecciones y un seguimiento».

En cualquier caso, insisten en que «está muy bien que se hagan esas batidas porque es ya insostenible la situación de lunes a lunes, y con este local ha sido terrible y los vecinos de Farray ya no saben qué hacer porque esas calles están horrible de noche».

Así, reclaman «que vayan desmantelando y sacando esa suciedad y esa mugre de la zona». Pero para eso, dicen, «debe haber una continuidad, no solo que se sancione y ya no se mire más» ya que «eso va a seguir sucediendo». Y ponen como ejemplo que «el sábado por la noche era un desmadre» esa misma zona.

Los representantes de la plataforma vecinal están convencidos de que, además de la vigilancia, la solución viene «por reducir horarios en ciertos locales», porque reconocen que «hay empresarios que cumplen.

Además, en el caso concreto de negocios como el intervenido, apuestas porque «se trasladen a sitios como El Sebadal, donde puedan alquilar naves y hacer sus macrofiestas y no molesten a nadie».

Por su parte, el edil de Urbanismo del Ayuntamiento capitalino, Javier Doreste, aseguró este lunes que «nuestra intención es que este tipo de operativos se conviertan en rutinarios», en colaboración con la Policía Nacional, que «sean una cosa habitual en la ciudad». Añadió que «el objetivo es garantizar el descanso de los vecinos pero con la ley en la mano».