Con ganas pero guardando las distancias

26/05/2020

Los playeros de Las Palmas de Gran Canaria estrenaron este lunes el paso a la fase 2 de la forma que llevaban soñando desde hacía mas de dos meses, con un baño y la posibilidad de tomar el sol en la arena pero respetando la separación social

El primer día de entrada en la fase 2 de la desescalada comenzó en Las Palmas de Gran Canaria nublado y con temperaturas frescas. De ahí que a primera hora de la mañana la presencia de usuarios en las playas capitalinas fuera tímida y se limitara a aquellos que antes del confinamiento no faltaban a su cita diaria con estos espacios, surferos, corredores y paseantes.

Pero a medida que se acercaba el mediodía las nubes dejaron paso al sol, el calor se hizo presente y con ello se inició el peregrinar de los playeros a unos arenales que ya por la tarde registraban una afluencia más que notable, sobre todo en Las Canteras y La Laja.

Sin embargo, esa elevada asistencia no se tradujo en incumplimientos de consideración de las condiciones establecidas por el Consistorio capitalino. El propio concejal de Ciudad de Mar, José Eduardo Ramírez, reconocía avanzada la tarde que la jornada había transcurrido «bastante bien, mejor de lo que esperábamos», atendiendo a la experiencia registrada en los momentos en que se autorizó el paseo o las actividades deportivas, «que salió todo el mundo a la calle».

Reconoce que «esta vez no empezó en fin de semana sino un lunes y creo que eso nos ha ayudado a que no todo el mundo que quisiera ir a la playa pudiera hacerlo». Pero valora que en Las Canteras, la playa que más usuarios registra, «durante todo el día se ha estado bien, se han guardado las distancias de seguridad».

Señala que solo sobre las 16.00 o 17.00 horas «tuvimos que lanzar algún mensaje porque teníamos marea llena en la zona de La Cícer y ahí, aunque se guardaban las distancias mayoritariamente, tuvo que ir la Cruz Roja a hacer algunas indicaciones con algunos grupos para que se separaran un poco». Algo que califica de «anecdótico».

Señala que este comportamiento se repitió en el resto de playas capitalinas. «A mediodía tuvimos bastante gente en La Laja, más que en Las Alcaravaneras, pero también se guardaban las distancias de seguridad mayoritariamente».

Ramírez entiende que este proceder refleja que «en líneas generales el mensaje ha calado, ha llegado a la gente, que está responsabilizada». Hasta el punto que, indica, algunas personas en Las Canteras optaron por no situarse en la zona de la playa que habitualmente ocupan en favor de otras más amplias para estar más distanciados. «Aunque normalmente haya ido a Playa Chica o Peña la Vieja, la gente ha buscado espacios más holgados, sobre todo en Playa Grande», expone.

El edil de Ciudad de Mar afirma que «podemos estar contentos» pero aclara que «vamos a seguir vigilantes sobre todo a lo que ocurra el fin de semana», pues la afluencia crecerá y «tendremos que estar atentos a ver cómo se desarrolla el uso de las playas por si tenemos que tomar algunas medidas extraordinarias». Pero insiste en que de momento «ha funcionado razonablemente bien y el mérito es del usuario».