Las dunas de Maspalomas rejuvenecen

30/04/2020

La regeneración del sistema dunar impulsada por el Cabildo gana velocidad con el confinamiento por el coronavirus.

El confinamiento debido al estado de alarma por el coronavirus ha privado de transeúntes a las Dunas de Maspalomas y con ello han desaparecido de este singular paisaje las huellas humanas, recuperando una imagen que no se contemplaba desde hace 50 años, el que muestra hoy el desierto de sus gigantescas ondulaciones de arena rubia en el sur de Gran Canaria.

Las duras consecuencias para la salud y la economía de la pandemia sanitaria están facilitando, sin embargo, la recuperación de procesos ecológicos esenciales en diversidad de entornos. En las dunas de Maspalomas, según Miguel Ángel Peña, director técnico del proyecto Masdunas impulsado por el Cabildo, ha favorecido que este pionero trabajo de regeneración del hábitat ofrezca resultados positivos a mayor velocidad de la esperada.

Las dunas de Maspalomas rejuvenecen

Más de la mitad de la arena que se trasladó desde la punta de La Bajeta a la playa del Inglés, para evitar que caiga en el fondo del mar y que se pierda dándole una segunda vida en el circuito dunar de Maspalomas al colocarla otra vez en la «casilla» de salida-, ya se ha incorporado al sistema y ha empezado a conformar nuevas dunas costeras con la colaboración de los captadores de arena allí instalados.

El proyecto Masdunas incluyó la repoblación de la zona con plantas de balancones que atrapan la arena y se convierten así en el germen de nuevas dunas. «Estas plantas juegan un notable papel en la estructuración de la arena en forma de dunas, pues logran que se incorporen al ecosistema», explica Peña sobre su papel.

Tras seis semanas muestran un «espléndido aspecto» perfectamente enraizadas y con una viabilidad superior al 50% de los ejemplares pese a las duras condiciones de suelo y pluviometría en que se desarrollan estas plantas.

Las dunas de Maspalomas rejuvenecen

Y no solo eso, los 40.000 metros cúbicos que se extrajeron de la punta de La Bajeta durante la segunda y tercera fase del movimiento de arena ya han sido repuestos por la naturaleza a través de la dinámica marina.

Peña considera «ejemplarizante cómo la naturaleza es capaz de regenerarse cuando le damos un breve respiro», el leve receso que suponen unas pocas semanas en los 20 millones de años que tienen las Islas.