Una inversión de 3,8 millones habilitará los vasos de vertidos pendientes

La vida útil de Salto del Negro es de 15 años

17/07/2017

Al Ecoparque Norte, conocido hasta hace unos años como vertedero de Salto del Negro, le queda una vida útil de 15 años. La previsión es que allá por 2032 se colmaten las cuatro celdas que tiene pendientes de rellenar. No obstante, antes deberá llegar la autorización del Gobierno canario para utilizarlas.

Las Palmas de Gran Canaria

El Complejo Ambiental de Salto del Negro, en la capital, uno de los centros autorizados en Gran Canaria para recepcionar, tratar y verter los residuos que se generan en la isla, se estructura en dos grandes celdas de vertido, la 1 y la 2, que a su vez se redistribuyen en varias subceldas. De ellas, en la actualidad solo dispone de dos áreas de vertido autorizadas, la subcelda 1.3 y la 2.1, aunque solo está activa la 2.1 pues la 1.3 ya agotó su capacidad. Así las cosas, el Cabildo y los gestores actuales del espacio, la UTE Cespa-Ayagaures, ultiman trámites, proyectos y obras para habilitar las que tiene pendientes, que serían la 1.4 y de la 2.2 a la 2.4, para las que, en todo caso, dependen de una autorización del Gobierno canario, sustentada en informes técnicos y de Salud Pública muy rigurosos. Si la consiguiera, la vida útil de este ecoparque será de 15 años.

Por lo pronto, el departamento de Residuos, que coordina el consejero Miguel Ángel Rodríguez, ya cursó la pertinente solicitud de modificación de la Autorización Ambiental Integrada que tiene concedida para el Ecoparque Norte. Y están a la espera de una respuesta. Pero mientras llega, afrontan las obras necesarias para tener listas las celdas. Una, la 2.2, ocupa el espacio de la antigua presa del Salto del Negro, que fue rellenada por residuos depositados por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en las últimas fases de explotación de Salto del Negro cuando era vertedero municipal. Por tanto, de entrada, lo primero que hay que hacer es vaciarla, proyecto que el Cabildo ya tienen en fase de concurso público.

Pero hecho eso, luego habrá que habilitar esas celdas que están pendientes de usar, la 1.4 y la 2.2, la 2.3 y la 2.4, entre otras cosas, porque hay que impermeabilizarlas y adecuar los perfiles para el relleno. Estas actuaciones requerirán una inversión global de 3,8 millones de euros (3,7 para las subceldas 2.2, 2.3 y 2.4, y 1,13 para la 1.4). En todo caso, estas adecuaciones están incluidas en el contrato de la concesionaria.