«Hemos subido a dar de comer a los animales y sabemos que están bien»

21/08/2019

Teror ha acogido a los desalojados de diferentes barrios de Valleseco y el propio casco, que anoche recibieron la esperada noticia de que podían volver a casa. La mayoría ha ido a pedir a la Virgen del Pino que les eche «una manita»

El municipio de Teror ha acogido en el colegio Monseñor Socorro a los vecinos desalojados de Valleseco –Madrelagua, Cuevecillas, La Caldereta, Altos de Lanzarote, El Prado y el casco–, que anoche ya podían volver a sus casas. El municipio vecino les ha ayudado estos días con un despliegue montado para que «a ningún evacuado le faltara nada y estén en las mejores condiciones mientras estuvieran fuera de sus viviendas», afirmó Gonzalo Rosario, alcalde de Teror. Ayer cuando llegaba el mediodía Rosario se dirigió a todos los vecinos del municipio vecino para comunicarles que podrían volver a sus casas, acompañados de agentes, para atender a sus animales, para que tuvieran «la seguridad de que no les había pasado nada». Ya por la noche el Gobierno canario informó que daba el visto bueno a su ansiado regreso porque ya era seguro.

Una de las que bajó aliviada por la mañana a su refugio de Teror fue Goyi Quintana. «He podido sacar a mis animales y gracias a Dios están todos a salvo, porque es doloroso dejar tu casa, pero aún lo es más si dejas tus animales atrás», afirmó esta vecina del Lomo. Ella y todas las personas desalojadas que están en Teror estaban ayer por la mañana muy cansados. «Anoche solo pude dormir dos o tres horas tras ver como el incendio parecía estar más controlado, al no verse las llamas desde aquí», relató Quintana. De hecho, es el único día en el que ha dormido algo: «Desde que he llegado aquí no he podido pegar ojo ante la angustia de no saber si mi casa y mis animales estarían en perfecto estado».

La colaboración ciudadana en la villa mariana para ayudar a las personas que «están sufriendo este daño, entre las que se encuentran muchas con discapacidad y avanzada edad, ha sido impresionante», según el alcalde. Así, destaca la cantidad de personas particulares, empresas, asociaciones de vecinos y diferentes colectivos que han ofrecido alimentos, junto a «todo tipo de material que fuera necesario para atender a los vecinos de Valleseco».

Otro de los desalojados habló de la desesperación por volver a casa. «Estamos deseando regresar porque a pesar de que hemos estado muy bien atendidos queremos llegar cuanto antes y ver si las hortalizas y nuestros huertos no han sido devorados por las llamas». Goyi Quintana dice que también le han pedido ayuda a la Virgen del Pino. «Prácticamente todos hemos pasado por delante de Nuestra Señora del Pino para que nos eche una manita». Porque toda ayuda se hace poca.