El Cabildo explora si hay túmulos con restos en La Fortaleza Chica

18/09/2019

El proyecto trata de aclarar si unas construcciones cerca del yacimiento son enterramientos aborígenes. El contrato, aún en fase de adjudicación, prevé analizar al menos tres dataciones.

Los arqueólogos tienen indicios de sobra para pensar que el yacimiento arqueológico de La Fortaleza, en Santa Lucía de Tirajana, atesora un enorme potencial de investigación. Es decir, que todavía no ha desvelado todos sus secretos. Por eso mismo, el Cabildo tramita la ejecución de un proyecto para afrontar una nueva excavación que tiene como principal objetivo explorar si hay túmulos con restos de enterramientos aborígenes cerca de la Fortaleza Chica. Un túmulo es una especie de tumba en la que se enterraba el cuerpo del finado bajo una pila de piedras.

El contrato, aún en fase de adjudicación, trata de aclarar precisamente si las construcciones que a simple vista se adivinan sobre una explanada cerca del enclave son o no restos de lo que pudieron ser túmulos, una especie de cementerio de los antiguos canarios. Así las cosas, el proyecto, valorado en 54.205 euros, contempla la retirada de piedras, la intervención y la documentación arqueológica de una al menos de las construcciones bajo sospecha. «Debe determinarse la naturaleza de esa construcción, y en el caso de que tuviera carácter funerario, documentación bioarqueológica completa y sondeos en el exterior del recinto principal». Dicho de otra manera, alude a la posible aparición de restos humanos bajo esas curiosas acumulaciones de piedras.

El Cabildo insta al futuro adjudicatario de los trabajos a consolidar y restaurar las construcciones prehispánicas que sean exhumadas de tal modo que se garantice su integridad al quedar expuestas a los agentes medioambientales. En ese sentido, lo probable es que, de hallarse restos, serían retirados. También financia la obtención y análisis de al menos tres muestras para su posterior datación radiocarbónica, que es el recurso científico que permite a los arqueólogos situar los restos en una determinada época de la historia.

Estos trabajos implicarán tareas de desmonte y piedras, todos de forma manual, en los terrenos objeto de esta exploración, necesarios para así poder exhumar las estructuras y depósitos arqueológicos, como restos de aborígenes, que se hayan conservado en la zona. Y la idea es que la empresa adjudicataria averigüe también la conexión entre esos hipotéticos túmulos, si lo fueran, y el resto de este emblemático yacimiento, donde, por cierto, se ya han hallado cuevas de uso funerario. Si se confirman que son túmulos, ¿son contemporáneos a las cuevas? ¿qué los motivo si ya tenían las cuevas? Son las preguntas a las que habría que intentar responder.

Si se hallasen restos humanos, el adjudicatario deberá hacer un estudio bioarqueológico completo, que implicará un análisis tanatoarqueológico de los depósitos funerarios y una valoración bioantropológica de los restos recuperados (desde el sexo, la edad o posibles patologías). Y todo el material que se halle, una vez inventariado y clasificado, será depositado en el Museo Canario.

El Cabildo, por su parte, se reserva la opción de publicar total o parcialmente los resultados de esta excavación.