«Cogí un sacho e hice un cortafuegos para frenarlo»

11/08/2019

El incendio originado en Artenara por una imprudencia quema la Cumbre y obliga al desalojo de doce barrios por medida preventiva. Esta madrugada el fuego ha vuelto a activarse y ha pasado a nivel dos. Siga la última hora del incendio aquí.

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El agente de la Guardia Civil, A.O., de 37 años, natural de Las Palmas de Gran Canaria y destinado en el Destacamento Fiscal del Puerto de Barcelona, se estaba preparando para salir a correr cuando su suegra le alertó del humo que se veía. «Salí corriendo y vi el panorama. Vi al autor del incendio intentando apagarlo con una garrafa que se prendió. En ese momento cogí un sacho y abrí un cortafuegos para evitar que se extendieran las llamas hacia una vivienda en la que había una familia», afirma.

Fue su rapidez lo que evitó que las llamas alcanzaran una vivienda, en la que había gente en ese momento. Actuó sin pensarlo.

Mientras el presunto autor del incendio intentaba respirar, afectado por el humo y su mujer aún conmocionada por lo sucedido seguían junto a la puerta metálica.

«Le dije que fuese a sacar los coches de la zona para evitar que les llegasen las llamas. El hombre se vio solo y desesperado. Me metí a echar una mano hasta que llegaron los medios, que lo hicieron rápido. Actúe sin pensarlo, fue algo instintivo», añade.

La experiencia del agente tras estar cinco años en la Unidad Militar de Emergencias (UME) le sirvió para saber cómo actuar ayer ante el avance y la cercanía de las llamas.

Fue una chispa que saltó de la radial que usaba el detenido cuando reparada una puerta metálica en un camino de tierra la que provocó el incendio al saltar y propagarse con rapidez. Según el testimonio de varios testigos presentes fue de forma accidental y el hombre intentó evitar que el fuego se extendiese, algo que fue imposible.

«Yo estaba en el pueblo cuando vi el humo y me eche a correr hacia la casa de mis padres. Subí una montaña y baje otra. Al llegar el fuego estaba a 300 metros de la casa. Vi el fuego subiendo por la montaña», afirma Fayna García.

Cuando llegó se encontró a su marido con magulladuras, cortes y alguna herida. «Salió corriendo a ayudar, ni se lo pensó», explica.

En el momento del incendio en la vivienda familiar donde pasa unos días de vacaciones con su familia política, habían siete menores de edad. «Es el primer fuego que ven de cerca y la verdad es que están un poco asustados. Tenemos todas las cosas en el coche preparadas por si tenemos que salir corriendo de la casa. El fuego sigue activo y siguen pasando los helicópteros por aquí», añade el agente.

Mientras los efectivos seguían ayer desplegados por toda la zona luchando contra las llamas, en la vivienda familiar se mantenían todos expectantes sin perder de vista el fuego. «Se les ve trabajando sin descanso y parece que está teniendo efecto.