Los trabajadores de Riu solicitan aplazar el ERE para buscar apoyo

25/07/2019

El comité de empresa del Oliva Beach confirma que el hotel está ‘muy, muy obsoleto’ y duda de que ofrezca seguridad a la plantilla. La solución pasa ‘por la intermediación de los políticos’

«Sí o sí, el Oliva Beach debe cerrar», avisa el comité de empresa del hotel después de la reunión de ayer con los representantes de la Riu, que les explicaron el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 383 trabajadores. Los representantes sindicales solicitaron a la empresa propietaria un aplazamiento de esta medida para poder recabar ayuda inmediata de las instituciones públicas.

El anuncio de la presentación del ERE por parte de Riu ha sentado como se podía esperar entre una plantilla de 383 trabajadores, algunos de los cuales tienen una antigüedad de hasta 40 años. «La gentes está desesperada», confirma Adrián Fernández, miembro del comité de empresa y presidente de la plataforma Salvar el Oliva Beach.

Eso sí, los trabajadores coinciden con la propiedad en que existen motivos «más que suficientes» para interponer el ERE. A las pérdidas económicas de los últimos meses debido a los retrasos en la concesión de la licencia de obras por parte de la Demarcación de Costas, el comité de empresa añade y da fe de que, en efecto, el hotel inaugurado en 1972 está «muy, muy obsoleto, hasta el punto de que el turoperador principal del establecimiento también está exigiendo una modernización de las instalaciones, de lo contrario no enviará más clientes o los pocos que pueda mandar serán con precios a la baja». La antigüedad es tal que las revisiones que pasa el hotel situado en las dunas de Corralejo están «supeditadas» al proyecto de renovación.

Los trabajadores solicitaron ayer a la empresa un aplazamiento del ERE «para que nos den tiempo de salir a la calle y exigir a los políticos que salven nuestros puestos de trabajo a través del desbloqueo inmediato de los permisos al proyecto de renovación del hotel y debe suceder mañana antes que pasado porque, si no, vamos a la calle».

Aún desconocen si la propiedad accederá a ese aplazamiento porque ayer acudieron a la reunión informativa sobre el ERE sus representantes, especialmente los miembros de su gabinete jurídico, que ahora transmitirán a Riu su solicitud. Mientras, el comité de empresa confecciona su agenda de visitas e iniciativas.

«¿Estamos seguros aquí dentro?»

Ya no es sólo por la empresa, subrayaron ayer los representantes laborales, que concluyen que el establecimiento hotelero no es viable. «Es por nosotros, los propios trabajadores, que nos preguntamos si estamos seguros aquí dentro, las maquinarias van a dejar de funcionar. O sea, ya no es cuestión de que la empresa quiera o no cerrar, sino que es algo inaplazable».

En diciembre de 2017, Riu presentó el proyecto de renovación ante Costas, sobre el que aún no se ha pronunciado oficialmente. En total, se prevé una inversión de unos 40 millones de euros en un establecimiento de unas 2.000 camas turísticas.