El Parlamento aboga por el uso civil de la zonas militares de la isla

26/06/2020

Mario Cabrera agradece el apoyo del PSOE, Podemos, NC y ASG

El parlamentario nacionalista Mario Cabrera agradece el apoyo del PSOE, Podemos, NC y ASG a la iniciativa compartida para frenar la militarización de Fuerteventura y recuperar para uso civil espacios como el campo de tiro y maniobras de Pájara.

La propuesta incluye la recuperación del uso ciudadano el campamento Valenzuela, en El Matorral, y el acuartelamiento militar ubicado en el centro del casco urbano de Puerto del Rosario. Con respecto al campo de tiro de Pájara indica Mario Cabrera que «en Fuerteventura venimos luchando para pararlo desde hace casi cuatro décadas. Y ha habido momentos para todo. De rabia, de desilusión, de frustración, pero también de alegría y de esperanza por ver la identificación del pueblo majorero con esta exigencia».

CC recuerda que la desmilitarización ya se había llevado hace un año al Parlamento, «pero ante la dejadez del Gobierno de España lo tenemos que volver a hacer, porque “o que pedimos siempre en cada una de estas ocasiones es muy sencillo: poder hablar con el Ministerio de Defensa para explicarles por qué Fuerteventura está excesivamente militarizada».

Esta presencia militar es patente en el campamento Valenzuela, una gran superficie destinada a ejercicios militares en el entorno del aeropuerto de Fuerteventura y que en los últimos años ha sido objetivo de varios intentos de ampliación pasando por encima de planes generales proyectos de carreteras, servidumbres del aeropuerto, etc. «Está excesivamente militarizada en la montaña de la Muda, cuya instalación de radares y carretera de acceso se hizo sin proyecto ni autorización, pese a estar junto a un espacio natural protegido, y luego tuvieron que venir corriendo a declararlo prioritario para la Defensa para cubrir su vergüenzas. Lo está por el cuartel de Puerto del Rosario «con toda seguridad el mayor cuartel urbano de Canarias, con unas instalaciones viejas, deterioradas, gran parte de ellas en desuso, y que coartan el futuro del barrio de El Charco y del casco urbano capitalino, dividiendo la ciudad en dos».