El macaco japonés del Oasis WildLife se muda a Holanda

12/05/2019

El equipo veterinario del Oasis WildLife Fuerteventura garantizó que el animal estuviera en buen estado y atendido hasta el momento de viajar al Stichting AAP de Almere. El parque majorero lo acogió tras el cierre del Guinate Park (Lanzarote).

Canarias7 / Puerto del Rosario

El macaco japonés que vivía aislado en Lanzarote, tras el cierre de Guinete Park, ha sido trasladado a Holanda tras un acuerdo entre Oasis WildLife Fuerteventura y Stichting AAP de Almere.

El primate se encontraba solo tras la clausura de este centro en Lanzarote, y ahora ha encontrado una segunda oportunidad en la AAP de Holanda, donde será rehabilitado hasta que se encuentre un centro adecuado para él. Tras la imposibilidad de encontrar un grupo de convivencia para mantener el bienestar de este ejemplar en España y Holanda, se movilizaron de manera inmediata tanto el operativo de la organización AAP como el de Oasis WildLife Fuerteventura, para poder trasladar a este animal al centro de rescate AAP en Almere, donde será cuidado y resocializado con otros animales de su misma especie, hasta que pueda ser reubicado en otro zoológico.

El macaco fue controlado y cuidado hasta el momento de su traslado y durante el mismo por el equipo de veterinarios y primatólogos de Oasis WildLife Fuerteventura. El animal también fue revisado previamente a su traslado para saber si padece algún tipo de enfermedad, y si se encontraba en las condiciones óptimas para el mismo.

Tras conocer el caso del macaco, el parque majorero puso en marcha toda la operativa para ayudar en las gestiones de traslado del mismo, haciéndose cargo de «los altos costes económicos» que esto conlleva: chequeos sanitarios, sedación, captura y traslado de este animal, «en cumplimiento de manera fehaciente de cada uno de los requisitos exigidos para su transporte hasta Holanda», explica Belén Roca, primatóloga de Oasis WildLife Fuerteventura.

Rescate de la incautación

El parque situado en La Lajita es «uno de los mayores centros de rescate de animales provenientes de incautación» y es especialista en la recuperación y rehabilitación en España de estos animales. Ha colaborado con expertos provenientes de AAP, así como el departamento de Registro, Trazabilidad, Identificación y Transporte Animal de la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Servicio de Biodiversidad de la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, y el propietario del zoológico, coordinando los trabajos previos necesarios para el traslado de este primate.

El propietario del centro clausurado de Guinate Park, en Lanzarote, cedió al parque de Fuerteventura este ejemplar al no poder hacerse cargo de él, tras el cierre voluntario de las instalaciones, a favor de AAP y adquirido su compromiso de no volver a adquirir animales. Tras meses de inactividad, el centro de Lanzarote se vio obligado a cerrar sus puertas definitivamente y ceder los animales que poseía a los escasos centros españoles que se ofrecieron a ayudarle.

El dueño del zoológico de Lanzarote argumentó que adquirió el zoológico «en el peor momento en el que se encontraba» y que le fue «imposible remontarlo». Tras meses de inactividad, se vio obligado a cerrar sus puertas definitivamente y ceder los animales que albergaba, desviándolos a los escasos centros españoles que se ofrecieron a ayudarle. Este macaco convivía con otros dos ya fallecidos, el último de ellos, meses después del cierre del centro. Según el propietario, vecinos de Haría acudían asiduamente a la instalación «saltándose las medidas de seguridad, entrando en una propiedad privada sin autorización y alimentando al macaco con total desconocimiento de su estado de salud y necesidades».

El objetivo de todos los implicados en este rescate, incluido el propietario, ha sido siempre que el animal encuentre un centro zoológico final adecuado que garantice su rehabilitación y bienestar, y su socialización con animales de su especie. «La cooperación entre todos los implicados ha sido fundamental para que este rescate haya sido un éxito» señala Belén Roca, primatóloga de Oasis WildLife.