Entrevista con Andrés Calvo

«El sector de los residuos es el gran mundo por descubrir de la Canarias industrial»

26/07/2018

Desde el pasado mes de mayo, Andrés Calvo (Las Palmas de Gran Canaria, 1967) es el presidente regional de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca). Para este año se marca varios objetivos diferenciados que pasan por reforzar la marca Elaborado en Canarias y por impulsar nuevos nichos para el mercado industrial como el del reciclaje de residuos y el despegue en las islas del aire propanado.

— El pasado mes de mayo lo eligieron presidente regional de Asinca ¿qué retos se plantea para este año?

— Los podría encasillar en tres aspectos concretos. Por un lado, continuar con el desarrollo de la marca Elaborado en Canarias, que ya recibió un impulso importante al comienzo del pasado año con Gonzalo Medina al frente. Todo el proyecto que se hizo por dar a conocer los valores que genera comprar productos elaborados en Canarias, entenderlo como una cadena de valor, que genera riqueza y que tiene efectos en la economía y en nuestra sociedad es algo que seguiremos haciendo en este año.

— El segundo punto...

— Sería incidir en todo el tema relacionado con la selección de residuos. El objetivo es saber cuál es el coste y qué tipo de residuos se generan en Canarias, porque eso nos permitirá saber cuánto dinero pagamos todos los canarios para el tratamiento de esos residuos y que no se está quedando en Canarias. Tenemos que fomentar esta industria, que además hace una labor excepcional en todo el ámbito de I+d+i y que será un nicho de empleo importante para el futuro de las Islas.

— ¿Y con qué terminaríamos?

— Por último, pero no menos importante, es que seguiremos con la idea de que el aire propanado es fundamental para poder competir en costes energéticos con los productos foráneos. En Canarias la energía cuesta un 21% más que la media nacional y eso sin contar que de por sí España tiene un sobre coste de entre el 15 y el 20% superior a la media europea. Si quieren que seamos competitivos tenemos que hacerlo con una energía que sea barata.

— Y en este marco, ¿qué pasa con las energías renovables?

— Que no nos vale solo con éstas porque son exclusivas para la electricidad. Nosotros tenemos procesos productivos que requieren, por ejemplo, de la energía térmica. Las calderas de muchas fábricas necesitan gas y, hoy por hoy, no hay energía renovable que pueda suplir esa energía.

«Pensar que el producto canario es más caro que el que viene de fuera es algo que no se corresponde con la realidad»

— La economía canaria lleva unos años de buenos números en cuanto a crecimiento. ¿Podemos ya hablar de recuperación del sector?

— Recuperación hay y la estamos viendo. Ya alguna industria está en valores cercanos de lo que fueron previos a la crisis, pero no todo el mundo ha seguido el camino de igual manera. No obstante, no podemos negar que hay un crecimiento, que se está traduciendo en las ventas y que es fruto de la suma de esfuerzos de cada empresa a título individual, de campañas como la de Elaborado en Canarias y, evidentemente, de la mejora de la economía.

— ¿Y el empleo? ¿De qué manera está repercutiendo este cambio de tendencia en la generación de nuevos puestos de trabajo?

— El empleo en el sector está mejorando. En los peores años de la crisis el empleo estaba en torno a los 32.000 puestos de trabajo, ahora los números que tenemos son de 39.000 empleos directos, algo más de un 20%, por lo que podemos decir que nos estamos acercando a los números de antes. Además, la perspectiva futura es muy positiva, sobre todo en sectores de infraestructuras o construcción que tienen vinculación con la industria.

— Bajo su punto de vista, ¿en qué apartados tiene la industria canaria un mayor potencial de crecimiento?

— En las energías renovables; en el ámbito de los residuos, que es el gran mundo por descubrir de la Canarias industrial y que es el más cercano a crear empleo y, como siempre, en la industria alimentaria. Pero el de mayor ámbito y el más nuevo, el relacionado con los residuos, que aún tenemos que descubrirlo.

— Desde el pasado año, la campaña ‘Elaborado en Canarias’ se reactivó con un plan a tres años. ¿En qué fase nos encontramos ahora mismo?

— Después de haber realizado el año pasado una auditoría de marca para poder elaborar la nueva campaña, ahora mismo estamos haciendo un estudio con la Universidad de La Laguna que nos va a poner los valores, en números medibles, de lo que representan los productos elaborados en Canarias. Cada euro que nos gastamos bajo este sello se revierte en empleo, en valor añadido y en una serie de servicios que terminan repercutiendo en las arcas de la comunidad autónoma. Además, por otro lado, seguimos insistiendo al consumidor canario en que lo nuestro nos favorece a todos.

— ¿Se tienen cifras del resultado que ha presentado esta primera fase de la campaña Elaborado en Canarias?

— No tenemos cifras aún, ya que hemos diferenciado el proyecto en cuatro oleadas, que al final nos permitirán conocer el antes y el después de la marca. Pero sin orientarnos a una cifra, ahora mismo el balance es que estamos satisfechos. Para nosotros ya es positivo ver que la gente hable de ello e identifique la marcha y el logo. Además, las ventas de productos elaborados en las islas han subido un 5%, que si bien no todo puede ser achacable a la campaña si que es cierto que algo habrá contribuido.

— ¿Está contribuyendo la campaña a dejar atrás el pensamiento de que el producto canario encarece la compra?

— Yo pienso que esa es una de las cosas que estamos consiguiendo, evitar ese pensamiento de que es más caro porque además no se corresponde con la realidad. Si hacemos un estudio en relación a la calidad – precio, habría que ver bien qué es lo que viene de fuera para que esté por delante de lo canario. Para el consumidor, Elaborado en Canarias es sinónimo de un producto de calidad, que le cubre sus satisfacciones. Además, cabe resaltar que esto lo hemos conseguido, no solo en la cesta de la compra, sino que también se puede trasladar a la industria en general.