El Gobierno propone declarar al ‘guincho’ en peligro de extinción

14/04/2019

Medio Ambiente impulsa el proyecto por el que se cambia la categoría de protección de la rapaz, dentro del catálogo de especies protegidas de Canarias, para intentar así evitar su desaparición

Las imágenes del águila pescadora o guincho alimentándose de peces en la Charca de Maspalomas hace algo más de una década difícilmente se vuelva a repetir. La especie, de una belleza inigualable, está próxima a su desaparición en las islas. «Su población se encuentra en drástica regresión», señala la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, desde donde aseguran que el núcleo reproductor se encuentra hoy prácticamente «al borde de su extinción».

Ante esto la Viceconsejería de Medio Ambiente ha puesto en marcha una iniciativa con objeto de aprobar un proyecto de decreto por el que se cambia la categoría de protección del guincho (pandion haliaetus), dentro del Catálogo Canario de Especies Protegidas, para incluirlo como «en peligro de extinción».

Según el estudio que acompaña a dicha iniciativa, que ya ha sido publicada en el Boletín Oficial de Canarias para que los interesados puedan presentar las alegaciones que consideren oportunas, la población global del águila pescadora, tanto a nivel mundial como en Europa, parece encontrarse en aumento, pero no así en Canarias. «El subgrupo mediterráneo al que pertenecerían por afinidad los ejemplares de Canarias es un grupo a todas luces con un estado de conservación desfavorable», apunta el trabajo.

Se añade que «los seguimientos más recientes apuntan hacia un decremento francamente acusado de la población nidificante en el archipiélago, con tan sólo siete u ocho parejas territoriales en la actualidad».

En los últimos años, de las 7 parejas, únicamente en un par de ellas se ha constatado la nidificación, según las investigaciones realizadas por los expertos en 2017 y 2018. Este bajo número de efectivos, unido a la alta tasa de mortalidad de los juveniles, conlleva que el núcleo reproductor canario se encuentre hoy en una situación prácticamente al borde de su extinción.

Riesgos.

Entre los principales factores con incidencia negativa sobre la especie en Canarias, detalla el estudio, se encuentran los relacionados con las molestias en las zonas de cría producidas por embarcaciones de recreo y motos acuáticas, pesca desde la orilla en enclaves próximos a los nidos, e incluso disturbios por excursionistas.

«Algunas infraestructuras energéticas constituyen también un factor de riesgo ya que se ha registrado mortalidad de ejemplares de esta especie por electrocución en apoyos de tendidos eléctricos, así como por colisión con aerogeneradores. Así mismo, también se han detectado accidentes de ejemplares de esta especie por enmallamiento en redes abandonadas y en instalaciones de acuicultura», señala el informe de Medio Ambiente.