Una voz canaria en la piel de Enrico Caruso

09/03/2019

El tenor canario acaba de debutar en la cuarta edición del Opera Forward Festival de Ámsterdam como protagonista de la nueva ópera Caruso a Cuba, del compositor holandés Micha Hamel, en uno de los acontecimientos líricos del año en la capital holandesa.

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Estrenó en Ámsterdam una obra interpretando a Enrico Caruso. ¿Qué sintió al representar al legendario intérprete?

Es un honor ciertamente. Y también ha sido una oportunidad para conocer un poco más en profundidad a este personaje tan mítico. Sus miedos, frustraciones y la vida que tuvo. Caruso, gracias a haber desarrollado su carrera en paralelo con la masificación del uso de discos de vinilo, fue la primera super estrella internacional de la música, ya que a través de este formato recién creado su voz se pudo transportar por primera vez a todas partes del mundo, y esto ayudó a construir su leyenda. También tengo que decir que el estudio de su vida lo he realizado yo en forma personal para crear al personaje, ya que la ópera en sí y su puesta en escena están lejos de ser puramente biográficas.

- ¿Cómo surgió este proyecto? ¿Cómo se involucró?

Este proyecto es parte del Opera Forward Festival que organiza cada año la Dutch National Opera de Amsterdam, uno de los festivales más importantes del mundo en materia de ópera contemporánea. Fue por esto por lo que Jesús Noriega, el director artístico de Amsterdam en ese entonces, me lo propuso, porque sabe que la ópera contemporánea es un repertorio que me encanta cantar. La obra se la encomendaron al compositor holandés Micha Hamel. Él por su parte llevaba tiempo queriendo componer una ópera basada en el libro Como un mensajero tuyo, de la escritora cubana Mayra Montero, libro que a su vez se basa en una historia real ocurrida en 1920 cuando Caruso visitó Cuba para cantar la Aida de Verdi y una bomba estalló en medio del espectáculo. Creo que todos estos elementos que mezclan fantasía y realidad en torno a un personaje legendario como Enrico Caruso fueron los que más me atrajo del proyecto. También me encanta el trabajo directo con el compositor durante el proceso de creación de la partitura. Al poder escucharme y conocer mis preferencias y mi voz, pudo componer una pieza hecha a medida para mí, y que realmente me queda como un guante.

-Usted es uno de los ejemplos de la gran cantera de cantantes líricos canarios. En su caso, ¿cómo nació esta vocación? ¿Por qué se dedicó al canto?

Bueno, mi vocación por la música viene de casa. Mi padre, Pedro Hernández Mesa, le dedicó toda su vida al folklore de la isla y a formar músicos que lo promovieran. Lo del canto vino en forma más tardía, pues aunque yo comencé muy pequeño en el conservatorio me formé como trompista. Fue mucho tiempo después que mis aptitudes vocales comenzaron a sobresalir y, siguiendo el consejo de personas de mi entorno a las que respeto y admiro muchísimo, decidí dedicarme completamente al canto. De todas formas no fue algo que yo haya buscado. Si en mis tiempos como trompista me hubiesen dicho que en algunos años iba a estar cantando un concierto con el maestro Plácido Domingo en el Liceu de Barcelona, no lo hubiera creído. Hay que decir que todo también es fruto del trabajo, la constancia, la disciplina y el saber sobreponerse a las adversidades.

- ¿Por qué cree que están surgiendo tantos cantantes canarios de primer nivel internacional?

Creo que, en primer lugar, es porque el acceso a la música en las islas es muy fácil. Existen infinidad de agrupaciones, rondallas, bandas, coros, etc, a las que todos tuvimos acceso en algún momento de nuestras vidas y de las que han salido músicos fantásticos. El folclorista canario es muy pasional y tiene un canto libre y sincero. Esa bellísima forma de cantar que pasa de generación en generación permite que cada cierto tiempo se descubran diamantes en bruto con dotes para la lírica.

- ¿Cuáles han sido sus cantantes favoritos/sus referentes y por qué razones? (históricos, actuales, colegas, compañeros)

Existen muchos. En este caso, si me lo permites, hablaré de los tenores. Entre los que ya no están siempre he admirado a Fritz Wunderlich, Nicolai Gedda y por supuesto a Alfredo Kraus. También a Bergonzi, Tucker, Pavarotti y el mismo Caruso, por supuesto. Entre los que aún están en carrera, Plácido Domingo y Gregory Kunde. Y debo hacer una mención especial a dos grandes tenores de la tierra, Jorge de León y Celso Albelo a los que respeto mucho por la sabiduría con la que han conducido sus carreras.

- ¿Cuáles son en estos momentos sus papeles favoritos y por qué?

Es una pregunta complicada, pues tengo un gusto muy amplio y me cuesta elegir. Tengo la suerte además de tener una voz bastante versátil, por lo que me siento cómodo en papeles muy diversos. La verdad es que cuando elijo repertorio lo hago de una manera poco convencional. No me gustan la etiquetas cuando se habla de voces. Obviamente existe repertorio que le va mejor a voces con ciertas características. Yo básicamente me mantengo con la mente abierta cuando me ofrecen un papel, y antes de aceptarlo o rechazarlo, trabajo concienzudamente la partitura. Si considero que lo puedo cantar y le va bien a mi voz, lo acepto sin pensar en clichés. Esto me ha llevado a cantar roles aparentemente tan dispares como Edgardo (Lucia di Lammermoor) y Fausto. Superadas las exigencias vocales particulares de cada uno, se han convertido en dos roles que me encanta cantar. El favorito...bueno, me involucro tanto con la preparación de un rol que creo que el favorito siempre es el próximo. Caruso por ahora. En un par de meses lo serán Fenton, Pollione, Fernando, etc.

- ¿Le interesa otro tipo de música? ¿Cuál? ¿Le gustaría probar en otros tipos de música a nivel profesional? (jazz, pop, folklore)

Me gusta la buena música. No importa el estilo si está bien hecha y aporta algo. Me encantan los musicales, los grupos femeninos de los 50, el rock indie y el folk, la música contemporánea, el folklore.

Respecto a probar otros estilos, no me cierro a nada. Por ahora quisiera experimentar mucho más dentro del repertorio lírico con la canción (el lied alemán, la chanson francesa, etc.). Me encanta la interacción musical que se desarrolla con el pianista en este repertorio, y que muchas veces es difícil de encontrar en el repertorio operístico. También me interesa mucho el repertorio sinfónico y la zarzuela.

- La vida de un cantante lírico tiene muchas restricciones. ¿Qué ‘pecados’ no se puede permitir? ¿Cómo se cuida para que su voz esté en las mejores condiciones?

Siempre que me preguntan esto digo que soy un cantante atípico, y vivo la vida en forma bastante relajada. Obviamente hay cosas que no puedo hacer, pero son cosas que no hago desde hace mucho tiempo, no solamente por el hecho de ser cantante. No fumo ni no bebo alcohol. El resto de cosas las llevo con relajo. No vivo centrado en mi garganta ni mucho menos. Me cuido de una forma no obsesiva.

- ¿Cuál es su rutina diaria un día en el que está ensayando una ópera? ¿Y cómo es un día en la vida de Airam Hernández cuando tiene función? ¿Qué horarios hace? ¿Cuál es su alimentación? ¿Hace deporte?

La verdad es que no tengo ningún tipo de rito especial. Me levanto un par de horas antes del ensayo, trato de levantar un poco la voz en la ducha y desayuno liviano, nada del otro mundo. Tengo la suerte de poder viajar siempre con mi pareja que me cuida mucho, más de lo que me cuido yo. Bebo mucha agua, infusiones de jengibre y ese tipo de cosas naturales. Respecto al deporte no hago nada muy fijo. Lo que si hago es caminar mucho cada día. No me gusta estar encerrado en casa. Cuando hay función soy bastante atípico también y a mis compañeros siempre les llama la atención lo tranquilo que estoy antes de salir al escenario. Pienso que si se ha hecho un buen trabajo de ensayos, lo que toca al momento de cantar es disfrutar al máximo, y es lo que trato de hacer.

Una voz canaria en la piel de Enrico Caruso

- Cuando su trabajo lo obliga a estar de viaje por el mundo, y aparte de la familia y los amigos, ¿qué echa de menos de su isla?

Soy un enamorado de mi tierra, por lo que echo de menos muchas cosas. La tierra es un sentimiento en sí. Y evocarla me hace sentir cosas que no son descriptibles con palabras. Me pasa mucho que, a pesar de estar en muchos lugares del mundo todo el tiempo, cuando pienso en estar tranquilo y relajarme no se me ocurre otro sitio que Tenerife. Actualmente vivo en La Laguna y lo que echo de menos son las cosas simples. Un paseo por calle Herradores, ir a tomarme un cortado en alguno de los cafés de por allí. La comida, los guachinches, el pescado fresco y la fruta con sabor a fruta. Y la calidez de la gente. Este tipo de cosas me hacen querer volver siempre.

- ¿Qué teatros en los que ha debutado le han impresionado más y por qué? ¿En qué teatros sueña con debutar?

Cada teatro tiene su magia, sus historias y son muchos los amigos que vas haciendo en el camino. Tengo especial cariño por el Teatro del Liceu, que fue donde di mis primeros pasos como solista; también por el Teatro Real de Madrid, la Opéra de Zurich donde acabé de asentar mi gusto por la ópera. El Téâtre du Capitole de Toulouse con su gente maravillosa y al que regresaré pronto. Creo que en el fondo, más que los teatros en sí, lo que siempre me llevo conmigo son las personas a las que conoces y el mundo de experiencias nuevas que significa montar una producción. Creo que ésa es una de las partes más bellas de esta profesión.

- ¿Qué compromisos profesionales le esperan de aquí a verano?

Después de Amsterdam tengo que viajar a EEUU donde debutaré el rol de Fenton de Falstaff en al Ópera de Dallas. Al regresar tengo un compromiso en Bonn, luego cantaré en el Auditorio Nacional de Madrid con el maestro Víctor Pablo Pérez. Luego descansaré un poco pues mi próxima temporada será bastante intensa. Antes de fin de año debutaré roles en el Téâtre du Capitole de Toulouse, y en el Gran Teatro del Liceu, y cantaré el Alfredo de La Traviata en el Teatro La Fenice de Venezia.