Carolina Iglesias y Silvia Abril son las conductoras de esta nueva temporada. / Enrique Cidoncha

Prohibido reírse

Vuelve 'LOL: si te ríes, pierdes' con una segunda temporada presentada por Silvia Abril y Carolina Iglesias

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Fue tal su éxito, aseguran desde Prime Video, que la segunda temporada de 'LOL: si te ríes, pierdes' se estrenará este viernes en 240 países y territorios. Poca broma. Henar Álvarez, una de las nuevas caras del concurso, sorprendida por la proyección internacional de un programa que cuenta con ediciones en Italia, Alemania, México, Australia, Francia, India, Brasil y Canadá, echaba una mirada cómplice a sus compañeros Yolanda Ramos, Luis Piedrahita y Patricia Conde. Lo hacía durante la presentación de esta nueva tanda de episodios que tuvo lugar el pasado martes en el Teatro Rialto de la Gran Vía madrileña.

La base de 'LOL: si te ríes, pierdes' tiene mucho que ver con la de aquel 'No te rías que es peor', en el que concursantes anónimos se veían las caras con humoristas como Pedro Reyes, Marianico el Corto o el Señor Barragán, tratando de mantener la serenidad porque esbozar la más mínima sonrisa les hacía perder puntos. Aquí los participantes son, precisamente, presentadores, actores y humoristas con una innegable vena cómica que, encerrados en una suerte de resort durante seis horas, lucharán por arrancar las carcajadas del resto de los participantes mientras mantienen el más serio de los semblantes. La improvisación, los monólogos, las imitaciones y los gags, entre otros recursos, son la salsa de un programa en el que el ganador es el que ríe el último. Junto a Álvarez, Conde, Piedrahita y Ramos, entran a concursar Anabel Alonso, que en la temporada pasada se quedó fuera por la covid, Carlos Areces, Lorena Castell, J. J. Vaquero y los influencers cómicos Antón Lofer y Juan Amodeo.

De flamantes maestras de ceremonias están dos reinas de la comedia, Silvia Abril y Carolina Iglesias, que recogen el testigo del incombustible Santiago Segura -tiene un guiño al inicio del concurso-. Son ellas las que definen las reglas y las que presentan las pruebas. «Esta vez los concursantes vienen con mucha ventaja porque ya han visto la primera temporada y eso se nota», explicaba Abril, que concursó en la anterior edición de un show en el que la primera eliminada fue la divertida Yolanda Ramos. Ramos, que ha sido repescada, aseguraba el martes, entre las risas de sus colegas de profesión, que esta vez iba a «aguantar más». La actriz, a la que recientemente hemos podido ver en un papel desternillante en 'Amor de madre', confesó durante la presentación que cuando escuchó esta idea, basada en un programa japonés, pensó que aquello no iba a ningún lado. «No es más que un juego infantil al que todos hemos jugado, pero cuando hay dinero detrás…», se carcajeaba.

Y aunque la mecánica no ha cambiado -una risa, tarjeta amarilla; dos risas, tarjeta roja y expulsión-, Abril sí hizo hincapié en que en la nueva temporada «trae muchas sorpresas». Una de ellas es que en el plató, primorosamente decorado, habrá público. Lo que no cambia es el juego que dan muchos de los personajes -ver a Anabel Alonso, de médica, bebiéndose la 'orina' de J. J. Vaquero no tiene precio-. También se mantiene la incertidumbre de quién será el ganador. «Hay personas que dirías: 'Este no aguanta nada' y que al final sorprenden», apuntaba Abril.

Luis Piedrahita, J. J. Vaquero, Patricia Conde y Carlos Areces. / R. c.

A juicio de su compañera, Carolina Iglesias, lo más divertido del concurso es «ver desde fuera los trucos que usan para disimular la risa». ¿El de Lorena Castell? Gritar todo el rato y moverse rápidamente por la casa; Ramos es más de taparse los oídos y mirar a otro lado. En cambio, dicen las malas lenguas, y por malas lenguas nos referimos a la propia Castell, que Carlos Areces casi ni tuvo que reprimirse. «Es que no me hacían gracia», contaba divertido la mitad de Ojete Calor. «Sí, con Carlos no sabíamos si no le hacíamos gracia o directamente le dábamos asco», coincidía entre risas la colaboradora de 'Zapeando'. Relató Anabel Alonso que acabó con dolor de cabeza y que llegó a hacerse sangre en los carrillos de tanto mordérselos: «¡Es que seis horas son muchas!»

Detrás del concurso en España se encuentra Endemol Shine Iberia (Banijay), con Miguel Martín como director. «Es el casting el que marca la diferencia, además de que el premio, de cien mil euros para el ganador, vaya a parar a organizaciones benéficas, un objetivo que nos trasciende», afirmó Martín, que destacó la «gigantesca cantera de humoristas» que hay en España. «Tenemos mucha suerte. Algunos hacen un humor muy físico, otros juegan con las palabras... Al final todo encaja».