El periodista Carlos de Andrés. / R.C.

«Me pareció un poco mafioso que los propios ciclistas parasen la carrera»

El Tour de Francia ha vuelto a TVE, con Carlos de Andrés a la cabeza. «Me llamó la atención que el día de la cisterna sí funcionasen bien los inalámbricos»

JULIÁN ALÍA Madrid

Un poco de normalidad ha llegado al fin a la vida de Carlos de Andrés (Barcelona, 55 años). Aunque con unos meses de retraso, y sin tanto calor, el periodista catalán, junto a Perico Delgado, ha vuelto a ponerse al frente de la retransmisión del Tour de Francia de TVE, que ofrece en su canal Teledeporte.

- ¿Cómo está viviendo este año tan atípico para el ciclismo?

- Antes de empezar el Tour, casi pensaba más en si se iba a acabar, que en quién iba a ganar o lo que fuera. Y ahora que llevamos unos días, como que ya me he olvidado. Es evidente que es extraño todo: mes de septiembre, con días que hace frío en Madrid, cuando siempre que vengo en verano hace un calor que te mueres (risas), pero al final, cualquier persona tiene ganas de volver a su vida normal, y, para mí, eso es transmitir carreras.

- Aunque el Tour ha empezado un poco accidentado.

- Eso son cosas incontrolables. El sábado llovió en Niza, y lo mismo hacía dos meses que no pasaba. Es una pena, pero son cosas que no se pueden controlar de ninguna manera. Aunque creo que los ciclistas no acaban de saber interpretar cómo hacer las cosas. Yo no digo que la carrera se tuviera o no que bloquear, pero, en cualquier deporte, quien para un partido suele ser el árbitro, y aquí lo hacen ellos. Podrían haber ido a hablar con él y explicárselo, y me suena un poco mafioso eso de: 'Ahora decidimos parar y paramos'. No es algo que me acabe de convencer, y más en las circunstancias en las que estamos, con tantísima gente que se arriesga todos los días, que hay ganas de ver ciclismo. Se me hizo un poco extraño, pero quizá también por la situación que todos vivimos.

- ¿Quién es su favorito?

- Yo creo en (Egan) Bernal, pero, como mucha gente piensa, (Tom) Dumoulin viene de menos a más, y me da la sensación de que puede acabar muy bien la carrera. Es curioso que (Primoz) Roglic, que es el que mejor aproximación al Tour ha hecho, casi nadie pensamos que pueda ganar. Entre ellos debería estar el ganador, y todo lo demás, para mí, sería una gran sorpresa.

- Dicen que en 2020 puede pasar de todo, incluso que Mikel Landa gane el Tour. ¿Usted es 'landista'?

- Sí, sí. A mí Mikel me cae bien y me parece muy buen corredor. Es cierto que tiene una irregularidad, pero eso también es algo que le hace atractivo de cara a la gente, y esos errores que a veces comete, o esos desfallecimientos y luego la capacidad que tiene de renacer. Un poco como Perico, que ganó mucho, pero también perdió mucho por cosas que quizá no debía haber hecho, y eso a la gente le llega.

- Se armó mucho revuelo en redes sociales con el tema de la cisterna. ¿Le molesta o son cosas que pasan?

- No, no. Son cosas que pasan. Lo que me llamó la atención es que con el tema de los inalámbricos muchas veces tenemos problemas, y aquí, sales del estudio, que es un lugar muy cerrado, y te vas a un lavabo que está a unos metros, y resulta que ese día sí que funcionan bien (risas). Fue en un momento de la conexión del 'Telediario', Pedro aprovechó para irse, y, como mis compañeros del control estaban pendientes de la conexión, no se dieron cuenta de que él se marchaba, porque cuando comentamos nos bajan las luces, y estamos un poco como en penumbra. Fueron una serie de cosas que nos hicieron cometer ese error, pero vamos, que tampoco le daría más importancia.

- Muchas veces se relaciona al ciclismo con la siesta. ¿Confiesa haber dado alguna cabezada?

- Evidentemente (risas). A veces bromeamos con que tenemos un mal horario. Yo creo que es normal. Por eso, nosotros siempre intentamos ser alegres en la transmisión. Cuando empecé, era mucho más técnico comentando, pero luego me di cuenta de que esto es entretenimiento, y la gente lo que tiene que hacer es pasárselo bien. Lo de la siesta ya es una broma más del ciclismo.

- ¿Es optimista con que se pueda acabar la temporada?

- Uf. Si en vez del Tour hubiera empezado la Vuelta en Euskadi, con la situación que hay, no sé si nos hubiesen dejado empezar. Evidentemente, esto será una decisión que entiendo que tendrá que tomar en su momento el Ministerio de Sanidad. Cuando vi que arrancaba (la Vuelta a) Burgos, (el Critérium del) Dauphiné. tuve un poco de subidón, pero yo creo que el día clave será el lunes, con la jornada de descanso, cuando vuelvan a testar a todo el mundo. 3 semanas moviéndote por todo un país, dos mil y pico personas. Yo entiendo que no es fácil de controlar eso, pero veremos. Yo quiero ser optimista. Es verdad que si tiras del cerebro, dices: 'Ostras, qué complicado es que acabe todo'. pero el corazón también cuenta (risas).

- En esta temporada tan concentrada, coinciden el mismo día la etapa del Tourmalet de la Vuelta, la crono final del Giro y la París-Roubaix. ¿Le va a doler no poder seguir las otras dos carreras?

- Sobre todo la París-Roubaix. Para mí, (el Tour de) Flandes y la París-Roubaix son dos días para los que no planifico cosas. Primero, porque las suelo comentar, pero si no tuviera que hacerlo, no haría otra cosa. Entonces, sí que me sabe mal, pero bueno, es un año tan extraño que lo que tenemos que hacer es acoplarnos entre todos y ayudar para que esto siga adelante.

- ¿Qué podemos esperar del futuro del ciclismo español?

- Yo creo que hay corredores muy jóvenes que apuntan muy buenas maneras. Lo que pasa es que nosotros hemos empalmado a Perico con (Miguel) Induráin, con (Alberto) Contador. Esto es un chollo. ¿Qué dirán los franceses, que hace 30 años que no ganan el Tour? O los belgas, que ya ni se acuerdan. A lo mejor ahora tenemos unos años de transición, pero creo que no nos podemos quejar. Hemos tenido mucha suerte.

- Entonces, ¿estamos preparados para una retirada de Alejandro Valverde?

- Yo creo que a Alejandro ya no se le puede pedir nada más. Ya no va a ganar ninguna gran vuelta, pero todo lo que haga, bienvenido sea. Si Movistar hiciera un muy mal Tour, yo al último al que culparía es a él, con 40 años y todo lo que nos ha dado. Es ley de vida; las naranjas llega un momento que ya no dan más jugo. Entonces, sí, claro que estamos preparados. Además, yo soy partidario de que un gran corredor no tiene que alargar excesivamente su carrera, que es mejor dejarlo cuando estás bastante arriba, pero también es difícil decirle que no a un equipo que te viene con medio millón de euros, aunque tú estés acostumbrado a ganar dos.

- ¿Cree que se le ha infravalorado porque en España 'solo' importa el Tour?

- Su palmarés es espectacular, pero también hay que pensar que para el aficionado medio existen el Tour y la Vuelta. Ves las audiencias, y están a años luz del resto. A mí me puede parecer que la París-Roubaix o el Tour de Flandes son carreras mejores, o que una etapa del Giro es la hostia, pero hay que entender que hay carreras que son para los que de verdad nos gusta esto.