Carmen Maura y Mona Martínez, en una imagen promocional de la serie. / r. c.

«'Deudas' es un disparate»

«La gente confunde realidad con ficción y eso es peligroso», aseguran las intérpretes que estrenan hoy la ficción

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

Atresmedia estrena este domingo 'Deudas' una «comedia gamberra» que enfrenta a dos familias, una pudiente y otra necesitada, un auténtico choque de trenes que queda personificado en los rostros de Carmen Maura y Mona Martínez. Una comedia macarra y provocadora que tiene en su centro el cruce de caminos salvaje de dos familias y dos señoras: Pepa Carranza (Carmen Maura), una mujer de barrio que necesita 400.000 euros para salvar a su familia; y doña Consuelo De La Vega (Mona Martínez), una anciana lisiada, llena de dinero y de odio, que quiere acabar con ella. Un enfrentamiento del que saltarán chispas.

La apuesta de Atresmedia devuelve a la actriz de 'Una mujer al borde de un ataque de nervios' a la pequeña pantalla en una ficción de cincuenta capítulos que primero llegará a los usuarios registrados en Atresplayer, pero que en las próximas semanas desembarcará en el 'prime time' de Antena 3. Una enemistad entre dos clanes encabezados por Maura y Martínez que dará que hablar, porque sus personajes «no se muerden la lengua», aseguran las dos protagonistas.

-No desvelo mucho de la serie, pero se ve que sus personajes son un auténtico choque de trenes.

-Mona Martínez: Sí.

-Carmen Maura: Somos súper enemigas. En el futuro tenemos que hacer otra serie u obra en la que seamos súper amigas. Queda dicho. Mona me cae muy bien y quiero ser cómplice. Era duro el rodaje con su personaje y me hacía la vida imposible y, a veces, fuera de la ley.

«Los rodajes con Carmen son increíbles. Es dejarse ir, la miras a los ojos y tu personaje se construye solo», dice Mona Martínez

-¿Cómo ha sido trabajar juntas?

-C. M.: Ha sido excepcional, pero no nos han dado muchas oportunidades, porque siempre era el mismo rollo. Yo te insulto, tu a mí y así. Aunque, hubo escenas que disfruté mucho

-M. M.: Bueno, hay escenas muy bonitas y potentes. Los rodajes con Carmen son increíbles, es una persona a la que he admirado toda mi vida y de repente acabo haciendo una secuencia con ella. Es dejarse ir, la miras a los ojos y ya se construye tu personaje solo.

-C. M.: ¡Qué piropo tan bonito!

-Es un rodaje distinto con la covid-19 en el aire, ¿cómo se han adaptado?

-C. M.: No me gusta rodar con la covid-19. Ha sido una experiencia diferente. Pero, ¡bravo con producción! Ha habido pruebas y equipo médico vigilando. Eso sí, era extraño ver a todos con la cara tapada y, sobre todo con lo guapos que eran.

M. M.: He sido feliz en mi silla. Soy paranoica, pero he estado muy protegida. Eso sí, el equipo ha sufrido muchísimo. Han aguantado doce horas con la mascarilla.

-Dan vida a dos personajes que no se muerden la lengua, ¿no temen el ruido que se pueda generar?

-C. M.: Tengo la suerte de no tener redes sociales. Me parece un trabajo más. Prefiero ignorarlo en esta época de mi vida, me parece un rollo. Seguro que se meten conmigo y paso.

-M. M.: Me pueden decir de todo. El problema de la sociedad ahora mismo es que confundimos ficción con realidad y eso empieza a ser un poco peligroso. La gente habla de ti como si fueras el personaje. Se está mezclando y espero de todo.

«Tengo la suerte de no tener redes sociales. Me parece un trabajo más. Prefiero ignorarlo», asegura Carmen Maura

-Una viuda que pudo ser chica Almodóvar, un cantante venezolano muerto, un sobrino delincuente y una ambiciosa concejala que aspira a ser la alcaldesa de Madrid. Suma un Jesús Gil de barrio, una actriz porno, un ex agente ruso, una vieja paralítica que tiene una ballesta y un gato que se llama, atención, Chiquetete. De verdad, ¿qué es 'Deudas'?

-M. M.: Esto es un disparate (risas), pero es muy divertido. Hay situaciones en la realidad que superan la ficción y eso es lo que vemos.

-¿Cómo fue esa llamada para la vuelta a la tele, Carmen?

-C. M.: No me siento protagonizando la serie y me encanta. Lo que más me gustó de lo que leí fueron mis hijos, incluso más que mi personaje. Si he parido esos niños tan maravillosos, mi personaje lo tenía que ser y me confié (risas).

-Y la suya, ¿Mona?

-M. M.: La hizo Luis San Narciso, el director de casting, apostó por mí, aunque luego lo tenía que presentar a la cadena… porque el personaje se subía de edad y, finalmente, dieron el visto bueno. Luego sonó el nombre de Carmen Maura y yo deseaba que saliera sí o sí. Otras veces no te entusiasmas, pero tras saber eso sí. Fue muy grato. El elenco es excepcional.

-Hablamos de deudas, pero si tuvieran que pasar una factura a alguien, ¿a quién sería?

-C. M.: Mejor me callo, pero se me viene el Gobierno a la cabeza.