Un momento de 'Drag Race España' / .RC

Atresmedia busca a la mejor 'drag queen' del país

La plataforma adapta el formato 'Drag Race', que ha triunfado con 19 premios Emmy y gran repercusión internacional

J. MORENO

Maquillaje, purpurina, peluca, tacones y música. En 'Drag Race España', cuya tercera entrega estrena este domingo Atresplayer Premium, diez concursantes utilizan todas sus armas sobre el escenario para convertirse en la mejor 'drag queen' de nuestro país. Un nuevo giro en el formato de la telerrealidad en el que no sólo hay que saber posar, también cantar, bailar y hasta coser. Todo ello mezclado con dosis de humor e ironía, que han convertido a este programa en uno de los más seguidos a nivel internacional y con una comunidad de seguidores de lo más acérrima.

La versión original, 'RuPaul' Drag Race', cuenta con trece temporadas a sus espaldas y varias ediciones especiales. Ha sido adaptada con éxito en países como Chile, Tailandia, Reino Unido, Canadá y Holanda. Y todo ello se traduce en datos: cuenta con más de 150 millones de visualizaciones en 'Youtube' y más de tres millones de seguidores en Instagram. Pero la buena repercusión también se ha traducido en galardones, con 19 premios Emmy en su estantería. Ahora, de la mano de Atresmedia en colaboración con Buendía Estudios, ha llegado a España como la gran y principal apuesta de entretenimiento de este curso para la plataforma de 'streaming'.

«Ha llegado y eso es lo que importa. Sé que se había tanteado durante mucho tiempo y hubo intentos de hacer otra cosa. Había inquietud, pero no había terminado de cuajar. La labor de 'Los Javis' con 'Veneno' creo que fue muy determinante para que se haya estrenado», explica la cantante Supremme de Luxe, la presentadora de la adaptación patria. En esta línea, confía en que 'Drag Race España' sea un «ejemplo de entretenimiento distinto que pueda enganchar a todo tipo de público». En sus primeras semanas, el formato se ha colado entre lo más comentado en Twitter, logrando casi 10 millones de impresiones en su semana de lanzamiento y 5,7 millones en el día del estreno. «Creo que todos sabíamos que había un nicho de mercado, pero los que tenían que poner el dinero no lo tenían muy claro», comenta.

Junto a Supremme de Luxe, la versión española cuenta con un jurado formado por la diseñadora de moda Ana Locking y los actores y directores Javier Calvo y Javier Ambrossi. Pero también hay invitados como Carlos Areces, que realiza un particular cameo en la entrega que se ofrece hoy. Supremme, a sus 42 años, cuenta con una intensa trayectoria que comenzó en 1997 recorriendo el país y alternando sus actuaciones con trabajos para televisión, cine, teatro o radio. Y su presencia ha sido fija en las celebraciones del Orgullo LGBT en Chueca (Madrid).

La mecánica del programa sigue los patrones básicos de cualquier concurso de telerrealidad en el que también se mezcla la competición y la tensión entre los participantes. Las 'drag queens' se enfrentan a sesiones de fotos, bailes, retos artísticos o actuaciones musicales para demostrar que son las mejores en su campo. La prueba final consiste en una gran pasarela en la que las participantes muestran sus mejores 'looks'. Para decidir quién es la eliminada, las dos peores participantes se enfrentan en un duelo que consiste en ser la mejor en una prueba de 'playback'. Quien no supere esta prueba, quedará fuera de la competición.

Por ello, la cantante espera que este formato dé visibilidad y valore más la labor de estos artistas. «En España se trabaja de manera muy precaria y muy mal. Muchas veces se exigen cosas a los artistas que es imposible hacerlo con el dinero que se percibe por el trabajo», confiesa la presentadora que, sin embargo, se muestra poco optimista con que la situación pueda cambiar para los protagonistas de estos espectáculos de transformismo.

Porque Supremme apunta que nuestro país tiene «una tradición del espectáculo en el que la presencia del artista es muy contundente». A diferencia de otras versiones y otros concursantes, «el drag español tiene mucha personalidad». «La manera de actuar y la forma de bromear de un español son diferentes respecto a un americano. Al poder usar el femenino, nos permite hacer unas bromas y jergas que son diferentes al inglés», apostilla.

Se presentó a un casting y fue la elegida, y aunque intente dar su toque personal, «el formato es el que es y ya está marcado». «Pero es como la versión de una canción, la tienes que hacer tuya. Respetas la carcasa pero cambias la manera de llevarlo», sostiene. Es su primer trabajo para la pequeña pantalla y le ha gustado la experiencia, pero admite que no se obsesiona con trabajar delante de las cámaras. «Me gusta trabajar. Desde los trece años he hecho de todo. Principalmente me inclino al teatro, que no dejaré de hacer jamás. La tele, en formato de presentación, me ha gustado. ¿Qué surge y alguien piensa en mí para otro proyecto? ¿Que no sale? No pasa nada. Mientras pueda vivir del trabajo, pues bienvenido sea. Y si no, a seguir haciendo escenarios y tan feliz», confiesa.