Los Reyes y sus hijas, junto a doña Sofía y su hermana Irene de Grecia, salen el viernes a cenar a un restaurante de Mallorca. / r. terrel / ep

Sota, caballo y rey

Las apariciones de la Familia Real en Mallorca se repiten de manera milimétrica, pero este año la situación podría cambiar

ARANTZA FURUNDARENA Palma

Sota, caballo y rey. Las apariciones de la Familia Real en Mallorca se repiten cada verano de manera casi milimétrica. Una vez eliminado el antes inevitable posado de Marivent, los encuentros con la prensa se reducen al 'agroposado' (sesión gráfica en un entorno rural), la recepción a la sociedad mallorquina, que este año ha cambiado de escenario, y la ya 'tradicional' salida para cenar en el restaurante Ola del Mar, como ocurrió el pasado viernes por la noche, cuando las cámaras pudieron captar a los Reyes con sus hijas, acompañados de la reina emérita y de su hermana Irene.

Sin embargo este verano ha surgido una novedad: los Reyes podrían quedarse en Mallorca más allá del 10 de agosto. Hay incluso quien habla de que este año no tendrán sus ya famosas vacaciones privadas, esa escapada que emprenden siempre a mediados de agosto con rumbo desconocido... O sí las tendrán pero, por primera vez, en Marivent. Como la agenda privada de los Reyes ni se anuncia ni se comenta, la noticia no pasa de ser un rumor. Y como dice un curtido 'paparazzi', «para saber si están en la isla habrá que comprobar a diario si en la entrada de Marivent hay 'maderos' y si ondea el estandarte de Felipe VI».

También se especula con el anuncio de otro posado real para este martes, 9 de agosto. Pero por el momento, como muchos de los movimientos de la Familia Real en la isla, es algo que permanece en el terreno de lo esotérico. Lo único cierto es que don Felipe ha navegado con el Aifos cinco de las seis jornadas que ha durado la 40 Copa del Rey Mapfre de Vela. Y que el día que no se embarcó fue porque tenía la audiencia con el presidente del Gobierno.

La competición finalizó este sábado con la tradicional entrega de premios en Ses Voltes, presidida por el Monarca. El Rey tenía la agenda muy apretada porque debía volar a Bogotá para asistir a la toma de posesión de Gustavo Petro como nuevo presidente de Colombia. De ahí se espera que regrese a Mallorca para reunirse con su familia. Un año más, el Aifos, un TP52 de la Armada con mucha mili a cuestas, se ha quedado sin trofeo. Pero está claro que su ilustre patrón ha disfrutado de cada ceñida.

Todo apunta a que los reyes y sus hijas van a prolongar su estancia en Marivent

Felipe, que lleva navegando en la Copa del Rey de Palma desde los 16 años (la edad actual de la princesa Leonor, de momento ajena a este deporte), ha llegado cada mañana al Club Náutico con el entusiasmo de un regatista vocacional. Este sábado fue recibido por el presidente de BMW Ibérica, Manuel Terroba, quien le presentó la joya de la corona de la marca alemana: el i7, un coche cien por cien eléctrico, con más de 600 kilómetros de autonomía que se comercializará en España a partir de noviembre. Muy involucrado en la sostenibilidad, el lema que ha presidido esta regata, el Rey se introdujo en el vehículo y quiso conocer todos sus detalles.

Cena familiar

La noche anterior, el Monarca había cenado en Ola del Mar, un restaurante situado en el Portitxol que la Familia Real frecuenta cada verano y que tiene como plato estrella la cazuela de langosta con huevos fritos. Este tipo de salidas informales no se anuncian a la prensa pero tampoco se ocultan, y a la salida del restaurante los reporteros gráficos pudieron captar la primera imagen del verano de la reina emérita con sus nietas Leonor y Sofía.

Doña Sofía caminaba del brazo del rey Felipe, ataviado con una vistosa guayabera verde, mientras que su hermana Irene se apoyaba en la reina, que el viernes lució un vestido largo estampado en blanco y negro y sandalias planas, y en la princesa Leonor quien, al igual que su hermana, llevaba un vestido midi anudado a la cintura y alpargatas de cuña. Las imágenes de la Familia Real en Mallorca siguen llegando con cuentagotas y eso hace que sean muy codiciadas. Pero este año, si se confirma la prórroga de sus vacaciones en la isla, podrían producirse con una mayor asiduidad y (ojalá) espontaneidad.