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Harry, en una de sus misiones. Agencias
El príncipe Harry asegura que mató a 25 talibanes en Afganistán

El príncipe Harry asegura que mató a 25 talibanes en Afganistán

El hijo pequeño del rey Carlos revela en una autobiografía capítulos polémicos de su vida y de su relación con su hermano mayor, Guillermo

Álvaro Soto

Madrid

Viernes, 6 de enero 2023, 16:08

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La autobiografía del príncipe Harry se ha convertido en un serial en el que cada capítulo sorprende más que el anterior. En el último extracto conocido, publicado este viernes por varios medios británicos, el hijo del rey Carlos III y de Ladi Di cuenta que mató a 25 talibanes cuando prestaba servicio en Afganistán como piloto de helicóptero.

Harry, que se formó como militar, estuvo en el país asiático en varios periodos entre los años 2008 y 2013. Participó en seis misiones, y en todas ellas se produjeron muertes, que el príncipe considera justificadas. «No fue una estadística que me llenase de orgullo, pero tampoco me dejó avergonzado. Cuando me encontré sumergido en el calor y la confusión del combate, no pensé en esos 25 como personas. Eran piezas de ajedrez quitadas del tablero, las personas malas eliminadas antes de que pudieran matar a las buenas», ha escrito el duque de Sussex, de 38 años, en las páginas de 'Spare' ('Repuesto', en castellano, aunque en España la obra se titulará 'En la sombra').

El libro saldrá publicado el 10 de enero en todo el mundo, aunque algunas librerías españolas lo pusieron a la venta por error este jueves, en otra de las polémicas que está desatando la esperada autobiografía del miembro más díscolo de la familia real británica.

Las revelaciones de Harry sobre su paso por Afganistán han abierto un intenso debate en la prensa británica y también entre los veteranos de esa guerra. Uno de ellos, el excomandante de la Marina Real Ben McBean, acusó a Harry de romper una «regla no escrita» entre los militares, la de presumir de las bajas causadas. De hecho, según las declaraciones de McBean recogidas por el Daily Mail, el exsoldado «se ha puesto una diana en la espalda que puede crecer más». «En Estados Unidos tiene seguridad, y quizá en Reino Unido no puedan llegar a él, pero sí a sus antiguos cuarteles. Eres un objetivo de todos modos, pero exacerbar las cosas no ayuda».

En la misma línea, el coronel retirado Richard Kemp cree que las «desacertadas» palabras de Harry podrían comprometer su seguridad y alentar una venganza de los talibanes. «Creo que se equivoca cuando dice en su libro que los insurgentes eran vistos prácticamente como no humanos –subhumanos quizás–, sólo como piezas de ajedrez que había que derribar. En el Ejército no entrenamos a los soldados para que vean las cosas de esa manera», dijo Kemp en la BBC.

Y como era de esperar, las revelaciones de Harry han desatado la ira de los talibanes, que diez años después de la participación del duque de Sussex en la guerra, vuelven a ocupar el poder en Afganistán. Anas Haqqani, antiguo miembro del equipo negociador de los talibán y hermano del actual ministro del Interior y líder de la Red Haqqani, Sirajudín Haqqani, se dirigió directamente al príncipe en varios mensajes en su cuenta de Twitter.

«¡Señor Harry! Los que mataste no eran piezas de ajedrez, eran humanos; tenían familias que esperaban su regreso. Entre los asesinos de afganos, no muchos tienen la decencia de revelar su conciencia y confesar sus crímenes de guerra», ha afirmado Haqqani en un hilo de esta red social. «Nuestros inocentes fueron piezas de ajedrez para vuestros soldados, líderes militares y políticos. Aun así, fuisteis derrotados en ese juego de cuadrados blancos y negros», ha continuado el líder talibán, que ha mandado un último texto: «No espero que la Corte Penal Internacional te convoque o los activistas de derechos humanos te condenen, porque están sordos y ciegos para ti. Pero ojalá estas atrocidades sean recordadas en la historia de la humanidad».

Los detalles de su participación en la guerra de Afganistán añaden más expectación a la publicación de unas memorias que ya han sacado a la luz revelaciones escabrosas sobre Harry y su familia. Entre los capítulos conocidos en los últimos días se encuentra la confesión de que consumió cocaína cuando tenía 17 años o una pelea en 2019 con su hermano Guillermo en la que acabó por los suelos después de que el actual príncipe de Gales descalificara a la mujer de Harry, la actriz norteamericana Meghan Markle, a la que llamó «difícil, descortés y mordaz».

Los tabloides de Reino Unido han encontrado un filón con el libro. «Nadie se escapa de la misión brutal de Harry de demoler a la familia», titulaba el Daily Mirror, según recopila Afp. «Habiendo tomado la estúpida decisión de 'hacer públicas' sus desavenencias con la familia real, Enrique estaba sin duda bajo una enorme presión (...) para escupir todo el veneno posible», ha escrito, por su parte, el Daily Mail. Y The Sun cree que «nadie puede justificar el camino destructivo y vengativo que ha elegido (Harry), arrojando a su propia familia debajo de un autobús por millones de dólares».

Y sin embargo, pese a todas las acusaciones lanzadas contra su familia en la autobiografía y en la serie de Netflix que protagoniza junto a su esposa, Harry manifestó la semana pasada, en dos entrevistas concedidas a sendas televisiones de Estados Unidos, que quiere «reconectar» con su padre y con su hermano porque sueña «con una familia, no con una institución». Pero el acercamiento que desea, él mismo lo admite, no parece ahora mismo cercano. «No veo por su parte ninguna voluntad de reconciliación», lamentó.

Portada de la autobiografía que se publicará el martes. Agencias

Pelea con su hermano

Otro de esos capítulos que son auténtica pólvora aborda la relación de Enrique con Guillermo. Según el testimonio del primero, llegaron a las manos en 2019. Fue en el palacio de Kensington, cuando el mayor calificó a Meghan Markel como «difícil», «grosera» y áspera«.

«Todo sucedió tan rápido. Muy rápido. Me agarró por el cuello, rasgó mi collar y me tiró al suelo. Aterricé en el plato del perro, que se partió debajo de mi espalda, los pedazos me cortaron. Me quedé allí por un momento, aturdido, luego me puse de pie y le dije que saliera», ha contado Harry.

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