La princesa Charlene de Mónaco. / afp

Charlene permanece ingresada en un «centro especializado» fuera de Mónaco

Según ha contado el entorno de la princesa al portal Six Page, «casi muere» en Sudáfrica

JOAQUINA DUEÑAS

El misterio siempre ha rodeado a la relación entre los príncipes monegascos, Alberto y Charlene. Un misterio que se ha acrecentado desde que la princesa comenzara con sus problemas de salud después de viajar a Sudáfica y no pudiera regresar a casa en meses. Su vuelta era muy esperada pero después de aterrizar en Mónaco y ser recibida por su marido y por sus hijos, Jacques y Gabriella, que cumplirán siete años el próximo 10 de diciembre, no se le ha vuelto a ver. Hace unos días, fuentes oficiales emitían un comunicado señalando que se retiraba de la vida pública para centrarse en su salud y lo último que ha trascendido es que está en un «establecimiento especializado» fuera de Mónaco.

Así se lo ha trasladado a la agencia AFP una fuente cercana a palacio. «La princesa Charlene lleva un tiempo ausente de Mónaco. Fue ingresada en un centro especializado debido a su gran cansancio vinculado a su debilidad», cuenta. Una información que ratifica lo que explicó a la revista People el príncipe Alberto: «Ella sabía que lo mejor que podía hacer era descansar y seguir un tratamiento supervisado por un médico. Y no en Mónaco, por razones de confidencialidad».

En esa entrevista, el príncipe indicaba que la fatiga de su mujer no era solo física, haciendo alusión a problemas emocionales. Sin embargo, parece que esa insinuación no ha sentado demasiado bien en el entorno de Charlene. Los amigos de la princesa han contado a Page Six que «casi muere» en Sudáfrica después de las diferentes cirugías.

«Es injusto que se la presente con algún tipo de problema mental o emocional», asegura la fuente que cita la publicación. A su juicio, se habría subestimado la gravedad de su dolencia y no entienden por qué desde palacio se le «resta importancia al hecho de que ella casi muere».

La grave infección de oído, nariz y garanta hizo que Charlene tuviera importantes problemas de sinusitis y de deglución derivados de una cirugía previa a su viaje al continente africano. «No ha podido comer alimentos sólidos en más de seis meses debido a todas las cirugías por las que ha pasado desde entonces», detallan. En todo ese tiempo solo ha podido tomar líquidos con una pajita razón por la que se ha quedado visiblemente más delgada. El entorno de Charlene llega a precisar que «ha perdido casi la mitad de su peso corporal». «Definitivamente no tiene un problema grave de salud mental, está agotada por los seis meses de cirugías y una incapacidad para comer adecuadamente», defienden.