‘Pío, pío’ en Cachitos y uvas atropelladas

01/01/2020

Las campanadas televisivas dejaron mucho más que los comentarios sobre el traje-escultura de Cristina Pedroche. Para el recuerdo quedan las atropelladas uvas de TVE en su retransmisión desde Las Canteras y el recordatorio de ‘Cachitos’ a Gran Canaria por el incendio del verano.

N. SOLO / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

No todo van a ser las discusiones sobre si el traje de Cristina Pedroche era original o una mezcla del personaje de Metrópolis (1927), de Fritz Lang, y el robot C3Po de La guerra de las galaxias. Y no todo tienen que ser los comentarios despotricando de Roberto Herrera y Ruth Lorenzo por hacer en TVE que los espectadores, al dar las campanadas desde la capital grancanaria, empezaran a digerir uvas antes de tiempo. Por suerte también existe Cachitos de hierro y cromo en La 2, que ya es algo así como la reserva espiritual del espectador inteligente o, como mínimo, con ganas de retranca. Y este año, en Cachitos se acordaron de Gran Canaria. Más no se puede pedir.

El programa de La 2 parece lo más fácil del mundo para despedir en formato enlatado el año: se acude al archivo audiovisual de TVE y se rescatan actuaciones del pasado, se colocan unos rótulos más o menos originales que enlacen con la actualidad y a llenar el tiempo. Pero la gracia reside precisamente en el acierto de esos textos, en la sorna con que se manejan sus autores y en la capacidad para enlazar una actuación en blanco y negro de Manolo Escobar con el espíritu de Vox o el Por qué te vas de Jeanette con la despedida de Albert Rivera de la política.

En cuanto a lo del guiño de Cachitos a Gran Canaria, vino al ofrecer un retazo de la actuación de Glutamato Ye-yé con su mayor éxito, aquel Todos los negritos tienen hambre y frío de 1984 que hoy suena a políticamente incorrecto. Al escucharse el estribillo, que incluye un «Pío, pío», el rótulo hizo referencia a esa expresión como recordatorio a Gran Canaria por el incendio. Chapeau por los guionistas.

Siguiendo con lo relativo a Canarias, lo de Ruth Lorenzo y Roberto Herrera no llega a lo de Marisa Naranjo en su día pero más de uno se acordó de la pareja cuando invitaron a comer uvas antes de que sonasen las campanadas. Es lo que pasa con el directo pero, sobre todo, cuando se elige para la retransmisión un sitio en el que no hay un reloj a mano, de manera que se combinan imágenes del lugar con las de otro sitio. Como vehículo promocional de Las Canteras y de la ciudad, nada que objetar: la imagen ofrecida a toda España y al planeta entero fue espectacular. Uvas al margen, eso sí.

kike pérez, de galán. En Televisión Canaria no hubo problemas con las campanadas, y eso que las de la iglesia lagunera elegida tenía unos cuartos que se prestaban a la conflusión. Pero los presentadores supieron explicarlo y no hubo problemas. En cuanto a los conductores del cambio de noche, costaba identificar a Kike Pérez con su atuendo de galán, con chaleco incluido.

¿Y el traje de Pedroche? Pues el debate está servido. La pena es que se hable más del atuendo que de su discurso, donde enlazó la sostenibilidad medioambiental con el feminismo, en una pirueta un tanto forzada. Eligió un modelo de Jacinto de Manuel que tenía más de escultura que de comodidad y que, sobre la marcha, fue pasto de los memes en las redes. Para unos era una mala copia del androide de Metrópolis y para otros una prima lejana de C3Po. ¿Y qué decir de Chicote, que también estaba por allí? Pues eso que estaba, y poco más.

Claro que para estéticas, la de Paz Padilla en Telecinco, con un peinado que sonaba a remedo del que lucía Elsa Lanchester en La novia de Frankenstein (1935), dirigida por el maestro James Whale. Con Javier Vázquez a su lado, que de lejos simulaba ser Fernando Grande-Marlaska con vestido de gala.

Más clásicos, como siempre, estuvieron en TVE, con Anne Igartiburu como maestra de ceremonias y Roberto Leal recordando a su padre, fallecido hace escasas fechas.

Clásicos también en La Sexta, que claramente iban de hermanos pobres de Atresmedia, con el presentador Iñaki López recordando a Rick en Casablanca (1942).