Pelayo y su marido se comen a besos

Pelayo Díaz disfruta de los últimos días de agosto con la compañía de su marido, Andy McDougall. La pareja viaja a la isla pitusa para disfrutar acaloradamente de su compañía.

EUROPA PRESS / MADRID

Disfrutando de un baño en el mar, la pareja no pudo resistirse a abrazarse y darse caricias durante su baño. La sonrisa no desaparecía de sus caras durante este momento, en el que se demostraban su amor.

Tras salir del agua, Andy y Pelayo les tocaba relajarse al sol. La típica tradición de tumbarse en la toalla a disfrutar directamente del sol no desaparece. Por desgracia, a Pelayo no paraba de molestarle el agua que se le había metido en los oídos. A pesar del inconveniente, el influencer no dejó de demostrar su amor a su marido a través de las caricias y de tumbarse encima de él.

Tan estilosos como de costumbre, la pareja lucía bañadores cortos negros a conjunto con unas gafas de sol negras como complemento, las cuales no se quitaron durante toda la jornada. Al marcharse de la playa, Pelayo no hizo más que lucir su buen gusto para la moda. Se vistió con su ropa post playa poniéndose un bañador más largo también negro con una camisa blanca de la cual no se abrochó varios botones. Todo esto lo complementó con un bolso de paja grande para llevar los utensilios playeros.

Los tortolitos seguirán disfrutando de sus vacaciones durante los próximos días antes de regresar a sus obligaciones profesionales.