Modelo Carrasco de la colección de Marchesa con Pronovias.

A Marchesa le salen muchas novias

La firma favorita de las estrellas de Hollywwod se tiñe de blanco de la mano de Pronovias

Gloria Salgado
GLORIA SALGADO Madrid

Érase una vez una bella y acaudalada mujer italiana conocida por sus excentricidades, que hicieron las delicias de la sociedad europea durante casi tres décadas. Musa y mecenas de las artes a principios del siglo XX, la marquesa Luisa Casati Stampa di Soncino gustaba de desfilar con un par de guepardos atados, llevando serpientes vivas como joyas. Patrocinó a diseñadores de moda como Mariano Fortuny y Paul Poiret, además de inspirar a pintores, escultores y escritores. Aunque no solo a ellos.

La exclusiva firma de alta costura Marchesa fue bautizada así en su honor por sus fundadoras, Georgina Chapman y Keren Craig. Ambas se conocieron cuando estudiaban en el Chelsea College of Art and Design y lanzaron la marca en 2004. Scarlett Johansson, Jennifer López, Cate Blanchett, Anne Hathaway y Penélope Cruz son algunas de las clientas más conocidas de la firma con sede en Nueva York que ahora se ha quedado en las talentosas manos de la británica Chapman, que comenzó su carrera como diseñadora de vestuario.

La modista, una experta en el drapeado, es reconocida internacionalmente por sus elegantes vestidos de noche con una inconfundible estética romántica y sus trajes nupciales de ensueño. Una estética de la que ahora también podrán disfrutar las clientas de Pronovias gracias a una colaboración que nace con el objetivo de que la alta costura nupcial neoyorquina se encuentre con el alma sensual de España.

Varios modelos de la colección de Pronovias con Marchesa.

La colección está compuesta por 21 vestidos de novia creados por Chapman y su equipo del taller de Nueva York. Conocida por su estética etérea y ultrafemenina, Georgina combina el sello romántico de Marchesa con la sensualidad mediterránea. Se inspiró particularmente en Sevilla, y tomó referencia de su cultura, su luz y sus colores seductores, combinados con un apasionado ritmo flamenco. Los diseños presentan todos los elementos característicos de la etiqueta de alta costura de Marchesa: la construcción increíblemente ligera utilizando sofisticadas técnicas de capas, apliques florales en 3D hechos a mano, faldas con volantes y, por supuesto, destacan los famosos corsés Marchesa, adorados por las celebridades.

«En Pronovias hemos encontrado el socio perfecto que se alinea con nuestros valores fundamentales de artesanía, calidad y atención al detalle, junto con una experiencia nupcial inigualable. No podría estar más emocionada por nuestra asociación, y con el alcance global de Pronovias, esperamos poder llevar estos diseños románticos y femeninos a las novias de todo el mundo», señaló Chapman en una presentación digital multitudinaria a nivel mundial.

Georgina Chapman. / Pronovias

Trabajó mano a mano con Alessandra Rinaudo, directora creativa de Pronovias, que reconoció la admiración que siempre ha sentido por la impecable confección de las prendas de Marchesa y se maravilla de su atención al detalle y de sus «espectaculares creaciones de incomparable calidad». «La belleza etérea de Marchesa sumada a nuestro saber hacer en el mundo de la moda nupcial dará como resultado una exquisita fusión de elegancia artística», señaló. También participó Amandine Ohayon, CEO de Pronovias Group, que se mostró encantada con la compatibilidad de esta colaboración, convencida de que «fortalecerá aún más la posición de Pronovias como marca de moda en los Estados Unidos y en el resto del mundo», lo que impulsará sus ambiciosos planes de expansión internacional.

Para vestir los sueños de todas las novias del mundo, los vestidos de esta colección son más accesibles que los de Marchesa Couture, en línea con los precios habituales de Pronovias, que van desde los 2.000 euros hasta los 4.000.