Acné, ideas para mitigarlo

El acné es una enfermedad inflamatoria crónica frecuente que afecta a adolescentes y adultos jóvenes», explica el dermatólogo José Luis López Estebaranz. La directora médica de los laboratorios Pierre Fabre Dermocosmética, Ariadna Ortiz, considera que es una patología que «no tiene edad y sobre la que no deben minimizarse sus efectos sobre la autoestima».

EFE

Perfiles seguros

En el objetivo de buscar soluciones efectivas al acné, López Estebaranz ha estudiado diversas opciones más allá de los tratamientos farmacológicos establecidos.

«Existen otras formas de abordarlo que se han desarrollado de forma exponencial en los últimos años, algunas aún en fase de investigación», asegura el autor de Acné novedades terapéuticas y tratamientos cosméticos.

El dermatólogo recuerda que los tratamientos con dispositivos de luz y de láser para el tratamiento activo del acné y de las cicatrices que produce, así como tratamientos de fototerapia y terapia fotodinámica, tienen como ventajas ofrecer un «perfil de seguridad favorable».

«Llamarlo acné a veces desconcierta a personas adultas que lo padecen, algunas de ellas en la tercera, cuarta e incluso quinta década de la vida, pues comúnmente es considerado como una enfermedad que afecta sólo a adolescentes», comenta el dermatólogo

El especialista también advierte que el acné adulto es muy distinto al juvenil, «pues puede estar condicionado por dietas, estilo de vida o circunstancias hormonales». El doctor López Estebaranz recomienda la terapia con fluorescencia, una técnica que utiliza con la aparatología de Kleresca, con resultados muy satisfactorios, según indica, ya que «logra eliminar las lesiones activas de forma efectiva e indolora, y tiene un efecto muy beneficioso en la prevención de la aparición de cicatrices del acné».

También añade que, «según la intensidad y extensión de las lesiones, utilizamos tratamientos tópicos como cremas con retinoides, ácido azelaico o comedolíticos».

Utilización de la toxina botulímica

Entre los tratamientos para paliar este problema en la piel está el creado por las doctoras Sofía Ruiz del Cueto y Mar Mira, que desarrollaron un protocolo Botox Bel, centrado en las posibilidades que ofrecía la toxina (infiltrada de forma más superficial y diluida) como sebo-regulador y coadyuvante en el tratamiento del acné.

Unos estudios médicos que continúan sacando a la luz nuevas aplicaciones de la conocida toxina en el terreno de la belleza de la piel, propiedades que van mucho más allá de su principal aplicación en medicina estética como tratamiento de las arrugas de expresión relacionadas con la musculatura facial.

Como tratamiento del acné en la piel, la doctora Ruiz del Cueto explica que «se ha demostrado que, empleando toxina botulínica en diferentes diluciones y con una técnica de infiltración similar a la mesoterapia o microbótox, este activo actúa sobre el sistema de la acetilcolina, que es el neurotransmisor implicado en la secreción de sebo, resultando altamente eficaz como complemento en el tratamiento del acné».