La actriz y cantante Lola Flores / Chema Moya

Lolita Flores: «Yo no sé vivir con miedo»

«Con lo del rey Juan Carlos se me ha caído el alma a los pies porque le tenía cariño, pero todos tenemos un precio»

ARANTZA FURUNDARENA

«He creado 'Lerele Producciones' para no tirarme por la ventana», afirma Lolita, tras haber pasado un confinamiento muy duro. El pasado miércoles se estrenó como empresaria en el Teatro Galileo de Madrid con 'Llévame hasta el cielo'. Y al cielo, a sus «ángeles» (su madre, su padre y su hermano), se encomendó como siempre antes de salir a escena.

-Empresaria en los tiempos que corren... ¿A usted la parieron valiente?

-Más bien me lo he currado mucho. Más que valentía son ganas de hacer cosas. Después de este encierro, los actores hemos sido los últimos en poder trabajar. Y en cuanto tuve una oportunidad, me lancé.

-Ya fue empresaria una vez y salió escaldada.

-Es diferente. Lo otro fue una tienda y no era lo mío. Pero llevo 45 años en los escenarios y algo sabré...

-Dice que quiere dar de comer a la cultura. ¿Está canina?

-Tiene un poco de anemia. Hay que reforzarla. La cultura es la identidad de un país. Los políticos deberían echarle más cuenta.

-¿A qué le sabe la palabra Lerele?

-Me sabe y me huele a mi casa, a mi familia.

-¿Y a qué huele la familia Flores?

-Mi esencia es el amor que me han dado desde pequeña. El amor y la lealtad, el ser luchadora. Yo creo que a eso olemos todos los Flores.

-En la obra hace de mujer desquiciada metida en un ascensor. ¿Se identifica?

-En el confinamiento lo he pasado muy mal, la verdad. Soy bastante culo inquieto y me he sentido encerrada. Lo peor ha sido el aburrimiento y la incertidumbre. Pero también he descubierto que tengo mucha paciencia.

-¿Y ahora cómo vive los rebrotes?

-No quiero verlos. Hay que tener mucha precaución pero yo no sé vivir con miedo.

-En la obra se habla de la libertad, de la culpa, del maltrato... ¿Qué le toca más?

-Nada. Gracias a Dios, no he sido nunca maltratada ni he hecho nada grave como para sentirme culpable. Lo mejor es que es una comedia blanca y la gente se ríe.

-¿A quién le hubiera dicho 'Llévame hasta el cielo' durante el confinamiento?

- Pues a mi nieto, que me tiré mucho tiempo sin verlo, y a mi hija.

- ¿Es muy de pedir la Luna?

-Yo no pido nunca nada. Espero que me den algo siempre. Prefiero no pedir. Me gustan las sorpresas.

-¿Ha pensado en jubilarse?

-Ni hablar. De momento tengo fuerza para seguir adelante. Yo a la vida no le pongo límites.

-La música de la obra es de su hijo y la voz en off de su hija. ¿Los Flores siguen siendo un clan?

-Somos una familia al uso y nos adoramos. Pero clan no, eso vamos a dejarlo para la mafia.

-Juan Carlos Rubio, el director del montaje, la define como una fuerza de la naturaleza.

-Je, je... Me dicen muchas cosas. Pero yo me las creo a medias. Me veo como una mujer activa, pero tampoco soy un tsunami.

-Dice que no invierte en joyas ni en casas ni en lujos. No tendrá dinero en Suiza...

-Para nada. Por mí me pueden investigar tranquilamente.

-¿Alucina con lo del rey Juan Carlos?

-Se me ha caído el alma a los pies porque yo le tenía bastante cariño. Y le sigo queriendo porque ha hecho mucho por España. Pero ese tipo de cosas... Aunque, en fin, somos humanos y todos tenemos un precio.

-¿Eso piensa?

-Por supuesto. Yo no pondría la mano en el fuego ni por mí.

-Creo que va a donar parte de las ganancias del audiovisual de 'Llévame hasta el cielo'.

-Quiero destinarlo a los que están investigando la vacuna del coronavirus y también a la gente de mi profesión que está en el paro. En estos tiempos los gremios tenemos que echar una mano.

-Tiene un Goya, la medalla de oro de las Bellas Artes, un nieto... ¿Qué le falta?

-Un compañero de vida. A los que están arriba les digo: «Creo que ya es hora de volver a tener un compañero». Pero llegará cuando tenga que llegar. Tampoco lo busco.

-¿A sus 62 años se siente más en su punto que nunca?

-No analizo mi edad ni el punto en el que estoy. Yo sigo p'alante, me dejo fluir...

-¿Se mira poco al espejo?

-Me miro mucho, ja, ja, ja... Pero porque me gusto.