El bailarín y coreógrafo Rafael Amargo. / EP/Vídeo: E. P.

Rafael Amargo, a juicio por tráfico de drogas

El bailaor se ha mostrado tranquilo ante la noticia y ve intereses ocultos en el proceso

JOAQUINA DUEÑAS

El diciembre del año pasado saltaba la sorpresa. Rafael Amargo era detenido como supuesto miembro de una banda de tráfico de estupefacientes. Ahora, casi un año después el juez de Instrucción número 48 de Madrid ha cerrado la causa contra el bailaor para que vaya a juico junto a su mujer y otros dos socios. Concluida la investigación, el juez coloca al artista como cabecilla responsable del abastecimiento del grupo. El caso será juzgado por la Audiencia Provincial de Madrid.

El auto recoge las cantidades intervenidas en los registros de los diferentes domicilios investigados, generalmente metanfetamina, ketamina, MDMA y GBL. Desde el principio, tanto su abogado como el bailaor han defendido que lo hallado en su casa era para consumo propio. «A mí me gusta celebrar», decía Amargo tras su puesta en libertad el año pasado.

Ahora, el bailaror se ha mostrado tranquilo ante las novedades: «El que no tiene nada que esconder tiene que estar tranquilo», ha dicho a los reporteros que le cuestionaban sobre el asunto. Aunque no ha querido profundizar hasta hablar con su abogado sí que se ha preguntado «de dónde viene esa maldad», achacando su situación a un problema de «envidias, celos y cosas muy feas». En este sentido, ha recordado que lleva un año intentando seguir adelante con su carrera profesional a pesar de los «prejuicios» con los que se ha encontrado. «No sé a qué viene esto ahora después de un año», ha lamentado.

En los últimos meses, Amargo había conseguido poner el foco en las novedades sobre su compañía gracias a la incorporación de Carla Vigo, sobrina de la reina Letizia, y de Alejandro Reyes, hijo de Ivonne Reyes y de Pepe Navarro (que sigue desmintiendo su paternidad) a su elenco.