Mercedes Mígel Carpio, Vega para el mudo de la música y el espectáculo, nació en Córdoba y viva el en La Coruña. / RC

Vega

«Esta industria me ha arrancado las plumas a tiras»

Veinte años después de su paso por 'OT 2' la cantante desvela que padece un trastorno bipolar y sufre severas secuelas de la covid

ARANTZA FURUNDARENA Madrid

Hace ahora veinte años, fue una de los 17 concursantes de 'OT 2' elegidos entre 80.000 candidatos. Aquella fue la edición de Manuel Carrasco, Beth y la vizcaína Ainhoa Cantalapiedra, que se alzó con el primer puesto. Vega, la chica delgadita, de pelo corto y aire existencialista, que componía canciones con su guitarra, quedó novena. Pero su forma de estar en el escenario, tan personal y con un toque entre dulce y rebelde, llamó la atención del público y del jurado. Desde entonces no ha parado de grabar discos, a su ritmo. Ha hecho dúo con Raphael y ha sido nominada en dos ocasiones a un Grammy Latino. Pero hace unas semanas, coincidiendo con el anuncio de su nuevo disco que saldrá a la venta el 11 de febrero, esta cordobesa de 42 años sacudió las redes con una confesión sorprendente...

«Soy bipolar. Real, que no regia. Diagnosticada. No de ese bipolar que a veces hemos arrojado contra alguien como un insulto de conveniencia. Toda mi vida ha estado llena de días confusos. Mañanas de llorar a mares sin razón aparente y reír a carcajadas por la misma sinrazón», explicó la cantante en su blog. «Ser bipolar -añadía- no es ninguna estupidez que se pueda lanzar al aire como un insulto más. Es doloroso y difícil de gestionar para quienes lo padecemos y para quienes nos rodean».

Con su personal sentido del humor, Vega quiso compartir con sus seguidores el diagnóstico que le habían trasladado los especialistas. «Persona altamente sensible (PAS), coeficiente intelectual superdotado (y desaprovechado… esto lo añado yo) -bromeaba-, bipolar y migraña hemipléjica crónica. Su cóctel molotov, gracias». Luego intentaba encontrarle la parte positiva: «Ser extremadamente sensible, empático, al punto de somatizar la alegría y el dolor ajeno, eso, dentro del drama de convivir con ello, me parece que aporta cosas buenas». Y acto seguido aprovechaba para reivindicar la salud mental como una prioridad de la Sanidad pública y denunciar que algunos «ni siquiera llegan a recibir su terapia o tratamiento porque no les alcanza».

Nacida en Córdoba el 18 de febrero de 1979, Mercedes Mígel Carpio ya componía y cantaba canciones desde la adolescencia pero se licenció en Publicidad y Relaciones Públicas poco después de salir de 'OT'. Se casó y se trasladó a La Coruña, donde vive junto a su hija Noa, una preciosa niña que es su perdición... «Ella me cautiva. Al punto de que me importe un pimiento que se empeñe en ponerse medias galácticas con zapatos de flamenca para bailar lo que le echen en pleno temporal azotando Galicia», afirmaba Vega a principios de marzo de 2020. Lo acompañaba de una foto en la que su pequeña aparecía con medias de purpurina y zapatos de lunares. «Algún día entenderá mis ausencias, entenderá que desde la primera voltereta que dio su madre en un escenario del colegio hasta la última (que espero que tarde mucho en llegar) fue para contar una historia: la propia».

Por entonces la cantante, que siempre ha preferido ir por libre antes que someterse a los imperativos de las grandes discográficas, se declaraba «Mujer feliz, madre valiente, curranta a destajo y militante del amor a un oficio: la música». Pocas semanas después, como todos sabemos, se decretaba un confinamiento por pandemia y Vega, como tantos otros, no se libró del virus. «Hace un mes me diagnosticaron una alopecia, secuela del covid. La estoy tratando a ver si hay suerte. Mi espalda esta dolorida, todos los días, a partir de la media tarde me cuesta aguantar el tipo, a veces me falta el aire y las migrañas se suceden danzando despreocupadas. Ellas nunca se confinaron», escribía en sus redes.

Ahora la cantautora se ha vuelto a sincerar, pero sobre algo que nunca había mencionado en público: su frágil salud mental. Y lo ha hecho componiendo una canción titulada 'Bipolar'. «He reído, llorado y gritado en un solo segundo. Ante el ruido mi mente ha huido buscando refugio. Sacudí mis solapas con rabia gritando ¡Despierta! ¡Regresa con brío! ¡Ésta no eres tú, que ésta no eres tú!», confiesa en la letra de este tema que integrará su nuevo disco, junto a otras canciones como 'Mirlo blanco'. Y añade: «Lograré encontrar un lugar para las dos donde pueda convivir con mi peor versión».

«Puede que esta industria me haya arrancado las plumas a tiras -razona la cordobesa- pero la música siempre será parte de mí. Soy una artista que ha resistido estoicamente a las represalias y desagravios como consecuencia de decir no una y otra vez». Vega quiere dejar claro con su canción que asume su bipolaridad. «Respeto mi mente, su angustia y su brillo, su trazo preciso, su propio equilibrio». Y avisa: «¡No pienso rendirme!».