"Handia", una historia "universal y local" para gustar en los Óscar

14/08/2018

El equipo de "Loreak", que se quedó a las puertas de los Óscar en 2014, puede tener otra oportunidad con "Handia", una historia "universal y a la vez muy local capaz de llegar a los públicos de cualquier país", destaca como "mayor virtud" del filme su guionista y productor, Joxe Mari Goenaga.

También subraya Goenaga que muestra una historia real, la del hombre más alto del siglo XIX, Miguel Joaquín Eleizegi, además de mostrar "una cultura concreta", la vasca, "elementos que la pueden hacer atractiva para los académicos".

Aunque habrá que aguardar al 6 de septiembre para saber si finalmente compite por el Óscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa, a Goenega y a los directores de la película, Joan Garaño y Aitor Arregi, le ha hecho "mucha ilusión este primer paso".

A la espera de que se estrene el 14 de septiembre "Todos lo saben", de Asghar Farhadi, Goenaga dice que disfrutó mucho con el trabajo actoral de "Campeones", dirigida por Javier Fesser, especialmente de los integrantes del equipo de baloncesto, un grupo de personas con discapacidad intelectual que nunca había actuado.

"Handia", que Netflix ha difundido internacionalmente, no se ha podido ver aún en Estados Unidos, donde se había previsto un estreno "muy limitado" que podría ampliarse si se confirma su carrera a los Óscar.

"Es una carrera muy complicada: primero tienes que salir elegido por tu país y luego luchar con otros 80 países, como nos pasó con 'Loreak', por cinco candidaturas. Y aunque la película tiene que hablar por sí misma, también hay una labor importante de promoción. Por lo menos tenemos la sensación de que hay lecciones ya aprendidas porque la otra vez fue ir descubriendo todo el entramado que hay alrededor de los Óscar", manifiesta.

A Jon Garaño, Joxe Mari Goenaga y Aitor Arregi la noticia sobre "Handia" les llega justo cuando acaban de terminar el rodaje de "La trinchera infinita", su primera ficción en castellano y protagonizada por Antonio de la Torre y Belén Cuesta sobre un "topo" que permaneció 33 años encerrado y oculto tras la Guerra Civil por miedo a las represalias.