«Que vibre la vida»

29/06/2020

Celebra pletórica su 45 cumpleaños bailando para sus fans, mientras estudia qué hacer con su boda, aplazada por el virus

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Con la edad me voy calmando. Los años no me asustan porque lo natural es cumplirlos. Lo antinatural, como les pasa a algunas, es pretender quedarte eternamente en los veinte». Rotunda y sincera, Chenoa definía así el paso de la edad cuando estaba a punto de entrar en los 40. De aquello ha transcurrido ya un lustro. La cantante cumplió el jueves los 45, feliz y enamorada, pero con el vestido de novia aún sin estrenar... Su boda, programada para el 14 de junio, ha quedado «en pausa» por culpa de la pandemia. «Me sigue haciendo mucha ilusión vestirme de novia -confesaba hace unos días-. A ver si, cuando levanten el confinamiento, al menos puedo hacerme la primera prueba del traje».

Pero qué es una boda aplazada para una mujer que sobrevivió al disparo a bocajarro de una ruptura amorosa (con Bisbal como pistolero), y que supo reconstruir su imagen tras haber llorado en chándal ante la prensa... «Hay que digerir la infidelidad de manera que no te arruine la vida, que no sea un trauma». Esa fue la lección que aprendió la cantante. Por eso, a sus espléndidos 45 años, convencida de haber encontrado al hombre de su vida, Miguel Sánchez Encinas (jefe del departamento de Cirugía robótica y Urooncología del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles), Chenoa se muestra pletórica y el jueves celebró su cumpleaños bailando en Instagram para sus fans... «Esto es lo que sigo haciendo cuando nadie me ve, seguir bailando, seguir hacia adelante, cumplir años y que vibre la vida», fue su mensaje.

Bailar no es lo único que ha hecho Chenoa durante la cuarentena. También se ha metido en harina. Fotos de suculentas tartas y bizcochos caseros han invadido sus redes. Incluso, unas albóndigas con tomate que dijo haber cocinado a fuego lento para su amor, le sirvieron para recordar a su «abuelo vasco navarro, cocinero con una estrella Michelin», del que nadie tenía noticia... Y es que la cantante es una caja de sorpresas. Más de una vez ha desmentido su fama de mujer dura y guerrera. «Ese es un escudo fantástico, yo soy como ‘Juego de tronos’, me pongo la coraza y tiro hacia delante».

María Laura Corradini Falomir nació en Mar del Plata (Argentina) y se crió desde los ocho años en Palma de Mallorca. Pero, tal como ha confesado a este diario, la personalidad íntima de Laura dista mucho de parecerse a la imagen pública proyectada por Chenoa. «A Laura te dan ganas de achucharla, pobrecita mía. Yo es que en el fondo soy un osezno. Mucho más vulnerable de lo que parezco, porque al final me duele todo. Cuando alguien sobreactúa es porque hay algo detrás. Siempre que veo a una persona que se hace la dura pienso: ‘Jo, esta sufre como yo’. Y siento empatía».

Lo que hay en parte detrás de la armadura de Chenoa es un padre biológico que le ha dado más disgustos que alegrías. A finales del año pasado, la cantante se vio obligada a demandarle por unas desagradables declaraciones sobre ella. Tal vez rabioso por la inexistente relación con su hija, Juan Carlos Corradini llegó a calificarla de «gallina de los huevos de oro» que mantiene a su familia, para luego acto seguido declararse «indigente» y solicitar que le ayude a él con «300 dólares al mes». Incluso habló de colarse en su boda disfrazado... Curada de espanto, la extriunfita reaccionó con aplomo: «Yo estoy centrada en mi felicidad, lo demás me da igual, ya lo manejan los abogados y la ley, que para eso está».

Dice el refrán que para encontrar al príncipe azul hay que besar muchas ranas, y Chenoa se ha empleado a fondo. Tras probar con David Bisbal, David de María, Álex González, Alain Cornejo, Curi Gallardo y el guitarrista Javier Arpa, está convencida de haber encontrado por fin el amor verdadero en Miguel Sánchez Encinas, uno de los 100 mejores médicos de España, según la lista ‘Forbes’. «El universo tenía un plan... Te amo», proclamaba en sus redes la cantante el pasado día de San Valentín.

Como sanitario, Encinas ha participado en la lucha contra la Covid y su novia le ha apoyado. «Le doy mucho soporte, me levanto a veces con él a las seis y media de la mañana para tomar un café y que esté conmigo. Siempre le digo ve con luz con la gente, y es lo que hace. Estoy orgullosa de él», declaró en ‘Espejo Público’. Con la boda en camino, Chenoa, que a los 24 años fue intervenida de un principio de cáncer de útero y siempre se ha negado a «sentir la presión de ser madre», incluso ha empezado a plantearse la maternidad... «Sé que es más complicado a mi edad -reconoce-, pero si llegara el bebé, estaríamos encantados».