Los Reyes vuelcan su agenda en el coronavirus

05/04/2020

Don Felipe y doña Letizia mantienen reuniones diarias con instituciones, agentes sociales y autoridades.

Confinados en el Palacio de la Zarzuela, desde donde han seguido todas las indicaciones de las autoridades sanitarias, la vida también ha dado un vuelco para los Reyes. Toda su agenda ha sido cancelada y el seguimiento de la evolución de la pandemia centra ahora todo su trabajo, que ha pasado a ser telemático. Felipe VI y doña Letizia se han volcado en contactar con representantes institucionales, los agentes sociales, unidades sanitarias y organizaciones de todo tipo.

Gestiones y reuniones que se produce en un momento delicado para la Corona, después de que Felipe VI hiciese pública su renuncia a la herencia de su padre y de retirarle su asignación oficial por sus negocios opacos. Un cortafuego con el que el Rey trató de evitar que futuras decisiones judiciales comprometan la imagen de la institución.

Don Felipe ha mantenido reuniones por separado con los miembros del comité técnico de gestión del coronavirus, los ministros de Sanidad, Defensa, Interior y Transporte. Por su despacho también han pasado la vicepresidenta Nadia Calviño, la portavoz y titular de Hacienda, María Jesús Montero, y la de Exteriores, Arancha González Laya.

Para el resto de encuentros, el Rey ha tirado de tecnología y por videoconferencia ha intercambiado impresiones con los responsables de Mercamadrid, el presidente de la Cofradía de Pescadores, representantes de cooperativas agrarias, de asociaciones de atención a las personas con discapacidad o encargados de Cáritas. También lo ha hecho con los responsables de la Cruz Roja y con los hospitales de varias comunidades.

A esas videoconferencias se han sumado las conversaciones con los lideres de la CEOE, Cepyme, trabajadores autónomos, UGT y CCOO. También ha hablado con la presidenta del Congreso, la de la Comunidad de Madrid, y el alcalde de la capital, quien le acompañó en su visita al hospital de emergencia del recinto ferial de Ifema.

El Rey abandonó por unas horas su confinamiento para comprobar en primera línea la lucha por contener la pandemia y agradecer personalmente el trabajo de los sanitarios, de la Unidad Militar de Emergencias y de los operarios que han montado las instalaciones a contrarreloj para descongestionar los hospitales de la comunidad.

No ha sido su única salida. Con mascarilla y guantes, Felipe VI visitó el viernes el Mando de Operaciones desde donde se coordina el trabajo de 2.500 militares que se han repartido por 172 localidades para hacer frente al COVID-19. Ante la cúpula militar, mostró su «gratitud y orgullo» por el trabajo realizado «en un momento de emergencia nacional».

Mediación con China

Desde que el 14 de marzo el Gobierno declarase el estado de alarma, el Rey ha mediado ante empresas de China para facilitar la llegada de material sanitario. También ha intervenido para que la Fundación Alibaba enviara medio millón de mascarillas y 50.000 test o para que Huawei donase un millón de mascarillas. «Es una crisis que estamos combatiendo y que vamos a vencer y a superar», dijo el Rey en su mensaje a la nación.

Por segunda vez en su reinado, Felipe VI se dirigió a los españoles debido a la delicada situación. La primera fue con motivo del desafío independentista de Cataluña. «Este virus no nos vencerá. Al contrario. Nos va a hacer más fuertes como sociedad; una sociedad más comprometida, más solidaria, más unida», aseveró.

También la agenda de doña Letizia se ha multiplicado, pero más enfocada hacia el ámbito social. En estas dos semanas de confinamiento ha mantenido reuniones telemáticas con asociaciones contra el cáncer, la drogadicción, enfermedades raras o de atención a mujeres explotadas sexualmente. Aunque dio negativo en la prueba del coronavirus, la Reina estuvo quince días en cuarentena.