Los Duques visitan el Cementerio Nacional de Los Ángeles / REUTERS

Enrique y Meghan libran otro pulso con la casa de Windsor

El polémico acto de homenaje de la pareja a los soldados caídos para hacerse publicidad irrita en el Reino Unido

PILAR VIDAL Madrid

El príncipe Enrique y su mujer Meghan Markle vuelven a echar un pulso a la familia real británica. El duque de Sussex solicitó a Buckingham que colocaran en su nombre una corona en el Cenotafio -el monumento londinense para homenajear a los caídos- durante la celebración del Día del Recuerdo. La petición fue denegada, alegando que Enrique ya no representa a la monarquía, y fuentes cercanas a palacio aseguran que a la reina Isabel II no se la informó sobre la solicitud de su nieto.

A pesar de la negativa, Enrique no rompió la tradición y escenificó su propio homenaje visitando el Cementerio Nacional de Los Ángeles junto a su mujer Meghan Markle, donde depositaron flores del jardín de su mansión de Santa Bárbara en la tumba de dos soldados de la Commonwealth. «Para todos aquellos que han servido o están sirviendo. Gracias», escribió. La escena fue captada por el fotógrafo Lee Morgan y las imágenes distribuidas por ellos. Un gesto criticado por muchos británicos que lo consideran una estrategia de relaciones públicas y un pulso a la familia real británica, a la que no visitan desde hace siete meses. No se entiende que luchen por tener una vida privada y distribuyan las imágenes buscando la repercusión mediática.

Enrique, a quien le ha costado mucho renunciar a sus títulos militares, vestía un traje chaqueta y lució una amapola alusiva al día, así como condecoraciones militares. Meghan escogió un abrigo negro de lana con cinturón de Brandon Maxwell que combinó con tacones de la diseñadora británica Jennifer Chamandi y el reloj de Cartier que perteneció a Lady Di.

Es una incógnita si el matrimonio y su hijo Archie viajarán en Navidades a Gran Bretaña para estar con la familia real. El ex guardaespaldas de su madre, la princesa Diana, aventura que Enrique regresará «tarde o temprano» con su familia. «Todos sus amigos, familiares y su cultura están aquí. Su hermano es quien lo abrazará y lo traerá de regreso al redil», aseguró a un tabloide. Desde palacio se ha ordenado al personal de Windsor poner a punto Frogmore Cottage, la residencia oficial de la pareja en Londres, por si la visita sorpresa se produce antes de lo esperado. «Soy cautelosa para no poner a mi familia en riesgo por ciertas cosas; trato de ser bastante clara con lo que digo y no hacerlo polémico», dijo Meghan a la revista Fortune. Su declaración se interpretó como un intento de la duquesa de suavizar la tensa situación que viven con la familia real tras su huida.