Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este lunes 4 de marzo
Imagen del sacerdote Josep María Quintana Domínguez.
El cura de Tamara Falcó, protagonista clave en la no boda del torero Juan Ortega

El cura de Tamara Falcó, protagonista clave en la no boda del torero Juan Ortega

Una discusión entre el diestro y su suegro podría haber desencadenado la 'espantá' del matador

Joaquina Dueñas

Miércoles, 6 de diciembre 2023, 13:06

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Desde que el torero Juan Ortega decidiera anular su boda el pasado sábado 2 de diciembre, apenas unos minutos antes de la hora prevista para la ceremonia, cada día salen a la luz nuevos detalles sobre los motivos que pudieron llevarle a abandonar a la novia cuando ya se vestía para el gran día. Entre las novedades, la salida a escena del sacerdote, amigo íntimo y consejero espiritual del diestro, que iba a oficiar el enlace y que le aconsejó no casarse. Un personaje clave en esta historia que ha resultado ser un viejo conocido de la crónica social ya que es el mismo que sugirió a Tamara Falcó que perdonara a Íñigo Onieva.

En el programa 'Y ahora Sonsoles', la periodista Pilar Vidal explicaba que «la primera llamada que él hace es a un cura de Barcelona que él había invitado». «Estaba en el hotel arreglándose e iba a oficiar también la misa», detallaba el pasado lunes. Según su entorno, el matador es una persona muy religiosa y tenía sus dudas, por lo que decidió consultar a su sacerdote. «El cura le dice que no se case, y la siguiente llamada que hace es a su novia, a la que pilla en la peluquería junto con la madre», precisa la periodista.

El clérigo en cuestión es Josep María Quintana Domínguez que, además de amigo del torero sevillano, tiene una estrecha relación con otros protagonistas de la prensa rosa, incluida Tamara Falcó. Confesor y guía de la marquesa de Griñón, estuvo a su lado cuando la hija de Isabel Preysler descubrió la infidelidad de Íñigo Onieva durante su viaje a Estados Unidos, en el festival Burning Man, y rompió su compromiso solo unos días después de anunciarlo. El cura se mostró partidario del perdón y fue precisamente en la Navidad de 2022 cuando se obró el milagro de la reconciliación de la pareja, que retomó sus planes de boda donde los había dejado y se dio el 'sí, quiero' el pasado mes de julio.

Ahora queda por ver cómo evolucionará la historia del diestro y de su expareja. Por el momento, Juan Ortega regresó el mismo día de la boda frustrada a su residencia en Sevilla, donde llevaba viviendo tres años con su novia -más siete de noviazgo-, mientras ella se ha refugiado con su familia. Una familia que, según las últimas informaciones reveladas en el programa 'TardeAr', habría sido motivo principal para que el novio diera la 'espantá'.

Discusión entre el novio y el suegro

Según ha explicado la periodista Leticia Requejo, «ha habido problemas entre las dos familias porque hace un año querían que él le pidiera matrimonio y estaba tardando mucho». Una situación que se había evidenciado durante la fiesta de la preboda, aunque lograron que los invitados no se percatasen. La periodista de Mediaset reprodujo una conversación que se habría producido entre el yerno y el suegro en la que el padre de la novia le reprochaba su actitud. «No la querrás tanto cuando has tardado tanto en pedir matrimonio a mi hija», habría sido la frase que lo precipitó todo y que habría llevado al torero a responder: «Habéis conseguido que nos casemos cuando habéis querido y como habéis querido».

El encontronazo hizo reflexionar al sevillano y le llevó transmitir a uno de los miembros de su cuadrilla las dudas poco antes del enlace. «No lo veo, no lo veo», le dijo compungido. Y es que, según Requejo, «Juan se ha dado cuenta de que se estaba casando para satisfacer a sus suegros».

Sea como fuere, lo que sí ha tenido que asumir el torero ha sido el gasto de la boda, que además de las flores, los coches de caballos y demás preparativos, incluía el convite para los 500 invitados. Según ha trascendido, ha sido él quien se ha hecho cargo del total. En caso contrario, la novia podría haberlo reclamado judicialmente. Una reclamación judicial que también podrían llevar a cabo los invitados respecto al desembolso realizado en hoteles, comidas, vestidos, peluquería o regalos.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios