Canas al aire

El confinamiento por la pandemia provoca un movimiento capilar de liberación que va a más

GLORIA SALGADO /MADRID

La cana, ese signo que evidencia el paso del tiempo, ya no se esconde. Un cambio generacional apoyado en factores como la ecología y la salud. «Cada vez hay más gente alérgica», afirma Eduardo Sánchez, estilista y director creativo de la prestigiosa ‘maison’ que lleva su nombre. Achaca también esta transformación en el comportamiento femenino a la esclavitud que supone hacerse el color una vez al mes, «o incluso cada 15 días en el caso de las más perfeccionistas».

Pero cuidado con venirse arriba. Al contrario que la arruga, que como dice el modista Adolfo Domínguez, es bella, la cana no siempre lo es. «Pueden estar mal repartidas o no tener la textura adecuada. Suele ser más gruesa, e incluso fosca. Yo se lo recomiendo a las clientas cuando las tienen brillantes y bien distribuidas».

También es indudable que ponen años a quien las luce, por eso es importante un corte de pelo que las compense. «Helen Mirren, Jane Fonda, Sharon Stone o Meryl Streep -solo hay que recordar su ‘look’ en la película ‘El diablo viste de Prada’- son algunos ejemplos de mujeres que saben cómo lucirlas». Y, ¿quién es la más admirada? No es la reina Letizia, una de las primeras defensoras de la tendencia. La imagen que se muestra en más ocasiones para ‘plagiar’ su «buen cabello con canas» es alguien que nunca se ha preocupado en camuflarlas: la actriz Ángela Molina.

Liberación capilar

El confinamiento ha provocado un movimiento capilar de liberación que va más allá de dejar al descubierto el cabello cano. Dos meses sin peluquería han llevado a muchas personas a perder el miedo para comenzar la desescalada renovadas. Sánchez destaca que «se están pidiendo bastante los cabellos muy cortos, a lo ‘garçon’, algo que en España no es habitual». Cortes extremos que también van acompañados de tonos poco convencionales. «La gente tiene ganas de llamar la atención».

Los rituales también se han modificado. Lush, la firma de cosméticos hechos a mano, ha incrementado en un 94% las ventas de henna, una alternativa natural a los tintes químicos, llegando a agotar las existencias en la tienda ‘online’. La planta autóctona de Oriente Medio se ha usado como decoración para el pelo y el cuerpo durante miles de años. Las tendencias capilares, como las textiles, siempre vuelven.