¿Edad ideal para utilizar cosméticos?

30/08/2018

¿Cuál es la edad ideal para comenzar a utilizar cosméticos? Es una pregunta de difícil. Lo cierto es que cada mujer necesita un tratamiento según su edad. Hay que optar por el más adecuado a cada década.

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El tiempo no pasa igual por todos los rostros. Una mujer de 30 años, puede tener la piel tan dañada que resulta conveniente que opte ya por un tratamiento antiedad, mientras que otra de 40 puede aún mantenerse con uno más ligero y poco habitual para su edad. Lo cierto es que todo depende del estado de nuestra piel, sobre la que también influye la genética. Cada mujer necesita un cosmético diferente que se amolde a sus necesidades en cada momento.

¿Cuál es la edad ideal para comenzar a utilizar cosméticos? Esa es una pregunta de difícil respuesta, pero lo cierto es que algunos expertos aseguran que con 15 años ya comienzan a aparecer problemas cutáneos, entre ellos el acné, que pueden dejar secuelas para siempre si no se tratan adecuadamente.

Un momento en el que el aloe vera es muy recomendable ya que hidrata la piel sin engrasarla y promueve la regeneración de la misma. Los expertos de la firma Clarins resaltan que se puede estar bella a cualquier edad y como tratamiento intemporal recomiendan el Double Serum que actúa sobre la piel y amplifica los resultados de cualquiera producto que se aplique después sobre el rostro. Su fórmula está inspirada en la doble naturaleza agua-aceite de la piel, para darle mayor vitalidad en todo momento.

A los 20

Con 20 años, la prioridad debe de ser dejar la piel bien limpia cada noche y empezar a coger una correcta rutina de higiene facial, así lo aconsejan los especialistas de Ikons Gallery, que recomiendan utilizar una limpiadora en profundidad que complemente la química natural de la piel y elimine las impurezas de manera suave.

Después, lo ideal es hidratar con una crema de textura ligera, que aporte frescor. Como acción antiedad preventiva, Clarins recomienda cremas ricas en vitamina C y extractos de plantas que favorecen que la piel muestre su resplandor y su textura más energizante y luminosa.

A los 30

En esta etapa, el envejecimiento celular comienza a ser palpable y las pequeñas arrugas ya salen a la luz. Los ritmos se aceleran y la piel refleja las marcas de la tensión y de una vida activa. La piel se va afinando por lo que resulta necesario utilizar un «recuperador celular» que ralentice y prevenga el proceso de envejecimiento.

El equipo de Indiba asegura que el tratamiento Proionic moviliza el flujo iónico celular, lo que provoca la producción de colágeno y elastina que reduce las arrugas y, en especial, las primeras líneas de expresión, además de mejorar el aspecto de bolsas y ojeras, y reafirmar la piel. Es en esta década cuando ya resulta conveniente el uso de cremas ligeras para la noche que revelen la juventud de la piel al despertar, según explican los especialistas de Clarins. Para el día recomiendan uno de sus productos con extracto de Ambiaty, extraído de las hojas de este árbol que refuerzan el sostén de la epidermis y contribuyen a reducir las arrugas precoces.

A los 40

Es una década en la que las arrugas ya están, pero hay que tratar que no se reflejen y profundicen en exceso. La piel se vuelve exigente y el proceso biológico comienza a dejar sus huellas; que los rasgos no se deformen y mantener la firmeza en la piel debe de ser nuestro principal objetivo. Las arrugas aparecen más marcadas y la piel pierde elasticidad. Es entonces cuando necesita un refuerzo de iluminación e hidratación. El extracto de tomillo limón protege las fibras elásticas de su relajamiento. El tratamiento de noche alisa y debe tratar que la piel se regenere para que resplandezca al despertar. La firma María Galland asegura que lo ideal es utilizar una crema que dé seis respuestas: efecto lifting, reafirmante, regenerante y revitalizante, además de iluminar la piel, que la hidrate y combata arrugas.

A los 50

Un cóctel de vitaminas a través de mesoterapia facial es lo que recomienda el doctor Simón Dray en esta etapa. Consiste en la infiltración de un cóctel de vitaminas, antioxidantes y oligoelementos que, de forma natural, estimulan la producción de colágeno y elastina. Combina vitaminas A, C y E, altamenten antioxidantes, minerales como el zinc, el cobre, el selenio, el silicio, ácido hialurónico y cuarenta aminoácidos.