La doctora Sofía Quinteiro, de la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Materno. / C7

La talla baja también puede ser señal de un problema de salud

Se estima que entre 3-5% de los niños y niñas canarios menores de 15 años presenta unatalla baja que puede estar relacionada con un trastorno del crecimiento

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Pese a que la talla baja es uno de los principales motivos de preocupación entre los padres, conocer cuándo una talla baja está asociada a un trastorno del crecimiento no es una tarea tan sencilla. No todos los casos de talla baja requerirán tratamiento, pero conocer los signos de alerta es importante para confirmar o descartar un problema de salud subyacente que podría comprometer la salud y bienestar del niño, desde su niñez hasta la edad adulta.

El mayor deseo de un padre y una madre es que su hijo nazca y crezca sano, y que tenga las mismas oportunidades de realización personal y social que el resto de los niños de su edad. Un deseo sobre el que poco pueden hacer salvo estar informados y en alerta para poner en manos del pediatra cualquier caso de sospecha de trastorno en el crecimiento. La talla baja es una de las preocupaciones más comunes entre los padres, pero su diagnóstico sigue siendo tardío.

Así lo explica la doctora Sofía Quinteiro, de la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil de Las Palmas, quien aclara que «el crecimiento está determinado genéticamente por la talla familiar, pero también está influida por un amplio grupo de factores de carácter nutricional, ambientales y endocrinos. Dentro de este último grupo se encuentran los trastornos del crecimiento que engloban algunos cuadros patológicos y que obligan a descartar el déficit de la hormona de crecimiento, un trastorno endocrinológico poco frecuente ocasionado cuando la glándula hipofisaria no produce suficiente hormona de crecimiento».

Si bien se estima que los trastornos del crecimiento afectan a entre 3-5% de los niños menores de 15 años la doctora Quinteiro, esta especialista recuerda que la detección precoz es decisiva, pero para ello es clave conocer los signos de alarma ya que podrían existir otros problemas de salud subyacentes que comprometan la salud y el bienestar físico, mental y social del niño.

Se estima que entre 3-5% de los canarios menores de 15 años presenta una tallabaja que puede estar relacionada con un trastorno del crecimiento

¿Qué signos de alerta hay que tener en cuenta?

Es importante conocer los signos de alerta de un posible trastorno del crecimiento para consultar cuanto antes al pediatra. Un abordaje temprano no sólo mejora el pronóstico de talla final, sino que también evita que derive en otros problemas de salud.

Entonces ¿cuándo debemos sospechar un trastorno? La doctora Sofía Quinteiro señala dos situaciones: cuando en la medición única de un niño su talla está situada por debajo del límite inferior de la normalidad o cuando estando situados dentro de la normalidad, el niño sufre un estancamiento en algún momento de su crecimiento.

«Más Que Estatura» es una página web fiable y completa para conocer en detalle todo lo que necesitas saber sobre los trastornos del crecimiento

La página web «Más Que Estatura» sirve para conocer todo acerca de los trastornos del crecimiento. / C7

Es importante conocer los signos de alerta de un posible trastorno del crecimiento para trasladar cuanto antes la sospecha al pediatra

«El inicio del tratamiento es mejor realizarlo en etapas prepuberales: una vez iniciada la pubertad, la eficacia disminuye y el pronóstico de talla final empeora claramente», puntualiza la doctora Quinteiro para quien la clave está en llevar un registro y seguimiento periódico de cómo está creciendo el niño a lo largo de las cuatro etapas de crecimiento: la intrauterina, la lactancia (25 cm en el primer año y 12 cm en el segundo año), la edad preescolar y escolar (aproximadamente 5-7 cm/año) y la adolescencia (donde tiene lugar el estirón puberal de 8-14 cm anuales, con una ganancia total de talla en este periodo de 20-25 cm en la mujer, y de 25-30 cm en el varón).

Para ello, los padres y madres deben monitorizar regularmente el peso y la talla de sus hijos a través de las revisiones anuales con sus pediatras. Entre otras evaluaciones y en base a esta información, el pediatra determinará si el peso y la estatura progresan adecuadamente. «En el momento en el que se produce un descenso en el carril de crecimiento, es decir, un estancamiento en la velocidad de crecimiento, deben ser remitidos a las unidades especializadas de endocrinología pediátrica».

En el momento de que se produce un estancamiento en la velocidad decrecimiento, deben ser remitidos a las unidades especializadas de endocrinología pediátrica

Además, añade esta especialista: «existen otros indicios de sospecha de un trastorno de crecimiento que los padres deben tener en cuenta asociados con rasgos faciales distintivos, bajo peso, problemas con la alimentación o alteración de su desarrollo psicomotor».

No sólo es estatura, es un problema de salud

La talla baja afecta de manera negativa sobre la autoestima y se asocia con alteraciones del comportamiento como la ansiedad, depresión e incluso a mal rendimiento escolar. Además, en la etapa adulta, puede repercutir en otros aspectos metabólicos como la composición corporal o el estado de salud del hueso, así como en la calidad de vida. Por lo tanto – recuerda esta especialista – «no podemos banalizar una talla baja. Es importante reforzar la idea de que una talla baja puede ser señal de una enfermedad subyacente que vale la pena considerar para abordarlo cuanto antes en el caso de confirmarse la sospecha. Para ello, contamos con estudios analíticos y radiológicos que nos permiten determinar si existe un problema en la secreción de la hormona de crecimiento o si son otros los factores que están condicionando la baja estatura».

Otros consejos útiles para los padres

Existe una herramienta, una calculadora de crecimiento, gratuita e intuitiva, disponible en la página web «Más Que Estatura» de Novo Nordisk, que puede servir de ayuda. Esta herramienta no es la única que ofrece esta página web en la que, además, los padres y madres pueden encontrar información específica sobre los trastornos del crecimiento y una guía para preparar sus conversaciones con el pediatra y el especialista del crecimiento.

La calculadora de crecimiento de la página web «Más Que Estatura». / C7

Ahora es más fácil llevar un seguimiento del crecimiento del niño gracias a la calculadora de crecimiento disponible en «Más Que Estatura»

Como consejo final, la doctora Quinteiro sugiere evitar comparar el crecimiento entre hermanos o entre otros niños y explicar a los niños y a sus padres que «cada uno tiene su propio ritmo de crecimiento y desarrollo, que algunos crecen y se desarrollan más lentamente que los demás, pero al final alcanzan la talla diana familiar».