El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esta mañana en el Congreso. / EFE

Sánchez: «La propuesta de Rabat es la más seria, creíble y realista»

El presidente explicó en el Congreso el cambio de España y aseguró que no aceptará que se use la inmigración como «arma de presión»

EFE Madrid

Dos meses después de la firma de la declaración conjunta entre España y Marruecos y el cambio de posición del Ejecutivo central ante la situación del Sáhara , el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió ayer en el Congreso su posición favorable a la propuesta de Rabat para resolver el conflicto saharaui ya que considera que es la «base más seria, creíble y realista».

Respeta que no se comparta ese criterio por parte de las distintas fuerzas que han manifestado críticas, pero precisó que «se engaña» quien no reconozca que hay que desencallar un conflicto que dura ya demasiado tiempo.

Por eso, pidió a los grupos parlamentarios que entiendan la dimensión de una política de Estado y la importancia de tener una llave para dar estabilidad a la región. En cualquier caso, insistió en que la solución tendrá que venir de un acuerdo entre las partes y deberá satisfacer las condiciones marcadas por la ONU.

Tras recordar que otros países como Estados Unidos, Francia o Alemania comparten la posición de España, Sánchez rechazó que su decisión vaya en contra del Sáhara. «España no se ha desentendido de la causa del pueblo saharaui», dijo, sino que por el contrario «hemos situado el debate donde creemos que debe estar, en la búsqueda activa de una solución política y mutuamente aceptable dentro del marco de Naciones Unidas» tras casi medio siglo de conflicto.

Inmigración

El presidente del Gobierno destacó asimismo al valorar las relaciones con Marruecos la importancia de la cooperación frente a la inmigración irregular que afecta especialmente a Canarias, Ceuta y Melilla y afirmó que el Estado no va tolerar la instrumentalización de este asunto «como arma de presión».

Sánchez escuchó críticas desde ambos lados del hemiciclo, ya que no solo fue la oposición quien le reprochó este cambio de posición sobre el Sáhara, sino que también lo hizo su socio de Gobierno, Unidas Podemos.

Así, el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, pidió a Pedro Sánchez una «apuesta valiente» por la paz y por la contención del gasto militar, y se mostró convencido de que una rectificación en la posición sobre el Sáhara frenaría a la ultraderecha.

Una vez más, el parlamentario de la formación morada quiso dejar claras las discrepancias que mantiene esta formación con la parte socialista del Gobierno por el giro que ha dado respecto al Sáhara y por su decisión de aumentar el gasto militar tras la invasión rusa a Ucrania.

En su intervención, Echenique defendió de forma contundente el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, tras recordar a Pedro Sánchez que «Marruecos es una potencia agresora» y que «el Sáhara es el pueblo agredido».

Solución negociada

Por su parte, la portavoz del PP, Cuca Gamarra, pidió a Pedro Sánchez que vuelva a una posición de «neutralidad activa» sobre el Sáhara Occidental, en el marco de la solución negociada por las partes, que pide la ONU, y preguntó de qué sirve el viraje si las aduanas con Marruecos siguen cerradas.

El principal partido de la oposición reprochó el «bandazo» sobre el Sáhara dado por el Ejecutivo tras la comparecencia y habló del «fracaso» de Sánchez porque se mantiene cerrada la aduana comercial. Además, le afeó la desunión en el seno del Gobierno respecto a un cambio de posición en política exterior que no tiene tampoco el beneplácito del Congreso.

Además, la dirigente de Ciudadanos (Cs), Inés Arrimadas, acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de generar por otro lado un problema diplomático con Argelia y el suministro del gas en medio de la actual crisis energética al cambiar su posición sobre el Sáhara Occidental y apoyar la propuesta del reino alauita sobre la autonomía de la excolonia española.

«No mienta y no diga que nada ha cambiado porque si la posición de España no ha cambiado (sobre el Sáhara) entonces por qué lo celebra tanto el rey de Marruecos y está tan contento», le espetó Arrimadas tras criticar que Sánchez haya pasado «en un año de meter a escondidas en España al líder del Frente Polisario», Brahim Gali, a apoyar el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental.