Imagen de archivo del vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, en el Parlamento. / c7

Rodríguez mantiene su rechazo a bajar el IGIC sin descartar rebajas selectivas

El titular de Hacienda dice que supondría una pérdida de 240 millones para las entidades locales y la oposición lo acusa de «estar hinchándose» con los ingresos

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El vicepresidente del Gobierno y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, expresó ayer una vez más su r echazo frontal a una rebaja generalizada de impuestos aunque abrió la puerta a adoptar medidas «de manera selectiva» como ya ha ocurrido en La Palma, durante la pandemia o en el caso de los combustibles a los profesionales. En cambio, se mostró a favor de ayudas específicas a familias y sectores vulnerables.

Por el contrario, los grupos de la oposición - Coalición Canaria y Partido Popular-, que defienden una rebaja impositiva, acusaron al Gobierno de «estar hinchándose» con la recaudación fiscal «a costa del sufrimiento de los canarios».

En una comparecencia parlamentaria para analizar las consecuencias de la bajada del 0,5% del IGIC en 2019, Rodríguez matuvo que esa decisión adoptada por el Gobierno de Coalición Canaria y apoyada por el Partido Popular apenas había tenido repercusión en la vida de los canarios -cuatro euros al mes, señaló-. Mientras, explicó, las arcas públicas dejaron de ingresar 117 millones que afectan a los servicios públicos, fundamentalmente los que prestan las entidades locales, ya que el 58% de los ingresos del principal impuesto canario va destinado a cabildos y ayuntamientos.

Aseguró que preguntará a la Fecam y Fecai si están dispuestos a perder los recursos que supondría bajar el tipo general del IGIC del 7% al 5% como pide la oposición y que supondría para estas corporaciones en torno a 240 millones menos, del total de 420 que dejaría de ingresar la comunidad autónoma.

El vicepresidente celebró que después de tres años de adversidades, se vive la recta final de la pandemia y Canarias registre números económicos positivos -«los datos apuntan al mayor empleo y mas afiliados a la Seguridad Social que nunca»- aunque mantuvo la «prudencia» porque la inflación «continúa siendo una amenaza», dijo.

Aseguró que Canarias mantendrá su diferencial fiscal respecto al resto del Estado, así como una fiscalidad «justa» como fórmula para mantener los servicios públicos, garantizar derechos y las inversiones. A su juicio, «la gente acepta pagar impuestos si se invierten bien, lo que no acepta es que se robe y aquí -dijo en alusión al Partido Popular- hay un partido que tiene mérito».

Al respecto, el portavoz popular, Fernando Enseñat, dijo que al Gobierno «debería darle verguenza» negarse a bajar la presión impositiva cuando se está produciendo una recaudación «histórica« en el IGIC, que este año ya ha ingresado 404 millones.

Insistió en que el Ejecutivo «se están hinchando a recaudar no solo por la inflación, sino por el sufrimiento de las familias canarias» y recordó que en Madrid o Andalucía, donde gobierna e l PP, se han bajado los impuestos y a la vez ha aumentado la recaudación«. Esta premisa fue negada por los grupos que apoyan al Gobierno que insistieron en que se trata de una «falsedad».

Enseñat aseguró que su formación está orgullosa de apoyar la rebaja de 2019 porque esos 117 millones que se dejaron de ingresar del IGIC «fueron a los bolsillos de los canarios». Recordó que en estos tres años de pacto progresista, el presupuesto dispuesto de casi 31.200 millones y «les han sobrado» 300 millones de superavit. «Cobraban impuestos que no eran capaces de gastar», dijo, para apuntar que « los malos datos no se deben a la falta de dinero, sino a la capacidad de gestión».

También Rosa dávila (CC), propuso bajar el tipo general del IGIC del 7% al 5% y deflactar el tramo autonómico del IRPF porque el Gobierno «se están hinchando a recaudar». A pesar de los recursos que ha dispuesto en estos años de mandato, dijo, «ha habido despilfarro de gestión».

El representante del Grupo Socialista, Iñaki Lavandera, calificó de «irresponsable» bajar los impuestos y abogó por un sistema tributario «justo». A su juicio, una rebaja fiscal pone en riesgo las inversiones públicas, los servicios y el estado del bienestar. Insistió en «la falsedad de que bajando impuestos se recauda más» y recordó que «bajar el IGIC en 2019 no sirvió de nada» y acusó a la oposición de «falta de valentía, responsabilidad y rigor».

Por su parte, la portavoz de ASG, Melodie Mendoza, también consideró que la rebaja del IGIC en medio punto en 2019 buscaba reactivar la economía y «no lo consiguió». La única consecuencia, resaltó, fue menos dinero para las arcas públicas y los servicios esenciales «sin mejoras en las condiciones de vida de los ciudadanos o un mayor consumo de las familias».

En cualquier caso, planteó rebajas fiscales «puntuales» que contribuyan a aliviar la pérdida de poder adquisitivo y con la mayor responsabilidad posible.

También desde Podemos Manuel Marrero mantuvo que la bajada hace tres años fue un « brindis al sol« de Coalición Canaria ante la proximidad electoral y calificó la rebaja de »irresponsable«

Para Esther González, de Nueva Canarias, la «incesante» demanda de la oposición supone «renunciar a mejorar» los servicios públicos y a la justicia social y tachó la reclamción de CC y PP de «populismo tributario» porque, al igual que sus socios, insistió en que «bajando impuestos nunca aumenta la recaudación».