La secretaria de Asuntos Exteriores, Cristina Gallach asegura que hay coordinación interna. / C7

«Tenemos que recuperar la confianzacon Marruecos y superar este bache»

La número dos de la diplomacia española apuesta por la potenciar la cooperación con África para controlar la inmigración irregularCristina Gallach. Secretaria de Estado de Asuntos Exteriores

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid.

En los últimos meses ha realizado una gira por varios países africanos que acaba de cerrar esta semana en Guinea Bissau y Costa de Marfil. ¿Qué peso ha tenido en la agenda de estas visitas la colaboración en la lucha contra la inmigración y qué avances ha habido?

– Las cuestiones de seguridad y movilidad de personas tienen un peso muy importante en la política global que estamos desarrollando para impulsar el desarrollo socio-económico y contribuir al progreso de África, porque la inmigración les afecta a ellos y a nosotros y porque el fenómeno migratorio no se resuelve si no es con políticas multidimensionales. En el plano económico hay empresas españolas que están creando empleo y se están estableciendo mecanismos de protección de las inversiones, lo que sin duda repercute en el desarrollo de estos países. Pero los aspectos migratorios también se abordan en tránsito y en destino a través de políticas humanitarias y de acogida, y potenciando la inmigración regulada. Por tanto, la cuestión migratoria es una parte muy importante de nuestra acción exterior en África. Existe además una colaboración cada vez más estrecha entre los respectivos ministerios de Interior. En Costa de Marfil he podido entregar vehículos y material informático para contribuir al control de fronteras, y en Guinea Bissau estamos preparando el despliegue de equipos de la Guardia Civil para el control terrestre y marítimo. Estamos tocando todos los temas porque, insisto, el fenómeno migratorio solo se resuelve abordando todos los aspectos y creo que en Canarias están dando frutos los esfuerzos.

– Sin embargo, en 2020 llegaron a Canarias más de 20.000 irregulares y en el primer trimestre de 2021 las llegadas aumentaron un 117% respecto al año pasado. Se acusa al Gobierno estatal de falta de coordinación interna, sobre todo a raíz de la supresión de la Comisión Delegada de Asuntos Migratorios en febrero del año pasado. ¿Se coordinan entre los distintos ministerios con competencias en materia de inmigración?

LAS FRASESCONFLICTO«España no va a cambiar de posición sobre el Sáhara, el espacio de negociación está en la ONU»COORDINACIÓN«En Canarias están dando frutos los esfuerzos que se han realizado para abordar el fenómeno»

– Le puedo asegurar que yo acudo a numerosas reuniones en representación del Ministerio de Exteriores junto a otros secretarios de Estado, bajo la dirección de la vicepresidenta primera del Gobierno, que tienen el objetivo de mantener una acción coordinada. El hecho de que yo como secretaria de Estado de Asuntos Exteriores me haya reunido con los ministros de Interior de los países que he visitado lo evidencia. La coordinación interna funciona, nosotros estamos en constante contacto con los departamentos de Interior y de Migraciones, y no veo más que voluntades positivas y acciones adecuadas.

–Marruecos ha reconocido que lo ocurrido en Ceuta fue en reacción por la atención hospitalaria que España presta al líder del Frente Polisario, Brahim Gali. La respuesta del Gobierno español y la UE frenó la crisis, pero si Marruecos quiere seguir haciendo presión podría mirar para la fachada atlántica, abrir la espita migratoria hacia Canarias y reactivar los conflictos de vecindad pendientes. ¿Cree que hay razones para la inquietud?

– Lo que le puedo decir es lo que estamos haciendo, que es trabajar a distintos niveles para superar el actual bache diplomático. La colaboración no se ha suspendido, se mantiene de manera pragmática, pero tenemos que recuperar la confianza. Para nosotros la relación con Marruecos es fundamental y estamos convencidos de que recuperaremos la relación diplomática porque trabajamos para ello y los mensajes que se están mandando son positivos aunque estemos en un momento complejo. No concibo una política exterior de España sin una buena relación con Marruecos, es impensable.

– ¿Cuándo se podrá celebrar la Reunión de Alto Nivel (RAN), aplazada ya en dos ocasiones y sin calendario previsto?

– De momento no tiene fecha, pero en cuanto recuperemos la confianza la celebraremos, sin ninguna duda, no solo porque España y Marruecos estemos obligados a entendernos, sino porque queremos entendernos.

– En sus últimos días como presidente de Estados Unidos, Trump reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, fortaleciendo la posición marroquí en el ámbito internacional. No ha habido rectificación por parte de Biden. ¿Es esperable un cambio de posición del Gobierno de España sobre el Sáhara Occidental?

–La ministra González Laya ha sido muy clara, no hay cambio previsible porque el espacio de negociación para buscar una solución para el Sáhara está en las Naciones Unidas. Hemos animado al secretario general de la ONU a que escoja a la persona adecuada para cubrir el cargo de enviado especial a la región, que lleva varios meses vacante, para que una vez elegido pueda trabajar con las dos partes y retomar el diálogo. Consideramos que es el paso adecuado y así se lo hemos manifestado a Antonio Guterres.

–A comienzos de 2020 Marruecos abrió otro conflicto diplomático al aprobar unilateralmente por ley la ampliación de su frontera marítima hasta aguas canarias, que se solapa con la ampliación de la plataforma continental que España solicitó a la ONU, pendiente de resolución. Exteriores lanzó entonces un mensaje de tranquilidad y apostó por el diálogo bilateral. ¿Ha habido algún avance o el problema está congelado?

–La delimitación de los espacios marítimos entre España y Marruecos está pendiente y en esa delimitación no hay margen para las acciones unilaterales. Por tanto habrá una negociación para alcanzar una solución de mutuo acuerdo y acorde con la legislación internacional y el derecho del mar. Es un tema muy importante y hay un compromiso de trabajo serio, como tuvo ocasión de explicar la ministra de Asuntos Exteriores en su visita a Canarias en enero del año pasado.