Australia Navarro anunció esta semana su dimisión como presidenta. / EFE

El PP se prepara para recuperar fuerza en su siguiente etapa

El previsible liderazgo de Domínguez dejaría a un lado las disputas insulares para presentar un frente unido e «ilusionar» a la militancia

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Entre las filas del Partido Popular en Canarias se manifiesta cierto grado de nerviosismo y la excitación que conlleva todo cambio. El tono lo sienta la oportunidad de avanzar hacia un nuevo proyecto y no los sucesores de la actual ejecutiva, que a pesar de que todo apunta a que el líder tinerfeño Manuel Domínguez asumirá la presidencia y Poli Suárez la secretaría regional, no hay nombres confirmados. Será precisamente mañana, tras celebrar la Junta Directiva regional, que convocará el 15º Congreso del PP para finales del mes de enero, cuando los candidatos podrán dar oficialmente un paso al frente.

Los populares, partidarios de respetar los plazos precongresuales, aseguran que hasta la fecha no se han sentado para abordar una estrategia concreta y que serán quienes opten a liderar el partido los que tengan que defender su propuesta particular. De momento, desde Madrid solo han trasladado su deseo de elaborar un «proyecto ganador» que dé unidad y solidez al partido en Canarias, aunque no descartan que la dirección nacional apunte otras directrices de cara al congreso.

En esta línea, el PP confiesa estar por encima de los insularismos y, asumiendo que Domínguez tome el mando, no creen que la distribución territorial afecte al respaldo electoral, que pesa fundamentalmente en Gran Canaria. Fuentes internas reconocen que cualquier persona válida -como lo sería el tinerfeño- contará con todos los apoyos independientemente de su origen. Así sucedió desde un principio, defienden, con el palmero Asier Antona, aunque posteriormente la pérdida de confianza de la dirección nacional obligó a su relevo en 2019 por parte de Australia Navarro.

Por entonces los resultados en las urnas no variaron e, incluso, aumentó el número de diputados. Más que a enfrentamientos internos, los populares competían con dos nuevos partidos que habían dividido el voto de la derecha: Ciudadanos, que consiguió dos diputados y Vox, que aún sin representación acumuló un gran número de simpatizantes.

No es esta la opinión de un grupo de exdirigentes y afiliados del PP, que ya manifestaron a principios de noviembre su preocupación por la «pérdida de relevancia» de la organización a nivel regional, a la que observan «agotada y desnortada». La renovación de la cúpula del liderazgo regional y la dinamización del partido sigue siendo una de las principales demandas, también por parte de Madrid, aunque este grupo se mantiene escéptico y duda de que se produzcan cambios sustanciales en las estructuras internas de poder .

La clave para reunir el 'trasvase' de votos y obtener una mayor presencia en el archipiélago, aseguran los populares, está en recuperar la ilusión de la militancia y por ello celebran la incorporación de nuevas voces a sus filas. Según fuentes consultadas por este periódico, que no comparten las formas en las que se realizaron estas declaraciones, los populares sí tienen una senda común que pasa por consolidarse como la alternativa para dar respuesta a los problemas de la sociedad canaria. Y para ello no recurrirán necesariamente a su peso histórico, ya que en un ejercicio de autocrítica reconocen que hay «muchos aspectos que mejorar» de cara a las próximas elecciones de 2023.