Entrevista: Ander Gil, portavoz del PSOE en el Senado

«Son otros los que nos ponen un cordón sanitario y bloquean el país»

25/10/2019

El senador socialista se ha hecho un tour esta semana por las islas defendiendo la necesidad de que después del 10N España cuente con un Gobierno «fuerte y estable» que acabe con la incertidumbre política y genere estabilidad. Respecto a Cataluña, asegura que el Ejecutivo no ha descartado ningún escenario, incluida la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

— ¿Es casual que haya coincidido la exhumación de Franco con la campaña electoral y los datos de la EPA?

— Es difícil que se haya hecho coincidir. El Gobierno tenía prevista la exhumación y nos hubiera gustado hacerla el 10 de junio. Quien ha prorrogado la fecha hasta el día de hoy (ayer) ha sido la familia Franco.

— Además de la idoneidad, o como ha dicho el presidente, de reparar una afrenta moral, ¿era necesario proceder a la exhumación como un espectáculo, tal como se ha hecho?

— Ocultar a la opinión pública un hecho de la relevancia histórica como era la exhumación de un dictador de un espacio público financiado por fondos públicos hubiera sido motivo de critica comprensible por parte de la ciudadanía y por parte de la prensa. Que todos los españoles hayan podido seguirlo por televisión da cuenta de transparencia y madurez democrática.

— De cara al 10N, el PSOE sigue perdiendo apoyos. ¿Es un castigo por la repetición de elecciones?

— Hace no mucho tiempo, en España se realizaron dos encuestas muy fiables: una el 28 de abril, que dejó como resultado una mayoría muy importante del Partido Socialista, que dobla en escaños a la segunda fuerza política que es el Partido Popular. Hubo repetición de esa encuesta en mayo y la ciudadanía volvió, no sólo a repetir el resultado de la encuesta, sino a ampliarla. Falta una tercera oleada, que será el 10 de noviembre, y los ciudadanos van a recordar el resultado electoral que ya se ha dado a quienes no lo han entendido.

— ¿No cree que el resultado puede cambiar por el hartazgo de la gente por tener que volver a las urnas?

— Entendemos ese enfado y nos sentimos en deuda con los siete millones y medio de ciudadanos que nos encargaron la formación de un Gobierno progresista y que no hemos podido llevar a término por el bloqueo al que nos han sometido otras fuerzas políticas. Entiendo que haya frustración, porque este país ya dijo alto y claro que quería un Gobierno de izquierdas liderado por el PSOE. Algunos no lo han permitido porque no han entendido el resultado electoral, y tengo la sensación de que nos han robado en los despachos el resultado que logramos en la cancha. Pero una vez superada esa desazón, hay que entender que las próximas generales son una oportunidad para acabar con el bloqueo y sacar a este país de la parálisis y la incertidumbre política y generar estabilidad.

¿Qué responsabilidad tiene el PSOE y Pedro Sánchez en ese bloqueo?

— Ninguna. Nosotros tuvimos la responsabilidad de aceptar el encargo del rey e intentar conformar un Gobierno coherente y serio, pero un gobierno, no dos en uno. Como socialista sí me siento responsable de no haber formado cualquier gobierno a las primeras de cambio, porque con la crisis de territorial de Cataluña, hubiera entrado en crisis porque parte de él -como está haciendo Unidas Podemos- estaría defendiendo la existencia de presos políticos o planteando como solución a la situación de Cataluña un referéndum de autodeterminación, lo que es una irresponsabilidad. Queremos un Gobierno, pero coherente, estable y fuerte, no dos gobiernos en uno.

— Habrá elecciones con los mismos candidatos y los mismos programas. ¿Qué va a cambiar el día 11?

— Eso lo decidirán los ciudadanos, que tienen la oportunidad de concentrar todo el voto en la única fuerza política que puede acabar con el bloqueo, que está en condiciones de liderar un Gobierno progresista que continúe con la agenda iniciada hace unos meses y que somos capaces de conjugar el crecimiento de la economía y el del estado de bienestar, de revalorizar las pensiones según el IPC, recuperar la sanidad pública universal, recuperar el subsidio a los parados de mayores de 52 años y de hacer muchas cosas que en la etapa del PP nos dijeron que eran imposibles.

— Partiendo de que será imposible concentrar todo el voto en el PSOE, y con la negativa de Cs de pactar con ustedes, la alternativa sigue siendo Podemos o esa puerta está cerrada?

— Nosotros estamos dispuestos a entendernos con fuerzas políticas distintas. Son otras las que se vetan entre sí o deciden ponernos un cordón sanitario llevando a este país al bloqueo y a la repetición electoral. En materia de políticas sociales tenemos un amplio margen de entendimiento con fuerzas de izquierdas como Unidas Podemos y así quedó claro en la propuesta de presupuestos para 2019. A la derecha no le pedimos que nos apoye. A PP y Ciudadanos les pedimos que no bloqueen.

— ¿Qué posibilidades de entendimiento hay cuando en este tiempo han sido incapaces de ponerse de acuerdo?

— Hay posibilidades en torno a un programa de izquierdas. No entiendo como un partido que concurrió a las elecciones diciendo que representaba a la gente, se cierre en banda y hace imposible un Gobierno que quiere desarrollar una agenda que se preocupa de la gente. Todos los partidos, tanto a la derecha como a la izquierda del PSOE tendrán muy difícil escurrir el bulto después de las elecciones.

— ¿Le preocupa la abstención?

— Nos preocupa siempre que hay elecciones, pero ahora hay quienes juegan a la abstención, como la derecha, y el señor Pablo Casado. El PP está muy callado, porque ya que no pueden crecer, espera que la ciudadanía que ya votó socialista se quede en su casa, pero le va a salir mal. Estoy convencido de que la participación será más alta de lo que algunos pregonan con la intención de desmoralizar a una parte del electorado para que no vote.

— ¿Como socialista, sabe usted cuál es la estrategia del Gobierno de España en Cataluña?

— Es clarísma. Primero el cumplimiento de la ley, y luego el diálogo, que ha de producirse primero entre catalanes en el Parlamento de Cataluña para dar respuesta antes que nada a la crisis de convivencia. A partir de ahí, se debe establecer el diálogo entre los gobiernos catalán y de España en el ámbito del cumplimiento de la Constitución y la ley. Eso es lo que ha estado haciendo el Gobierno en los últimos meses, porque ha sido este Gobierno el que ha recuperado el diálogo institucional para dar respuesta no solo a las aspiraciones soberanistas, sino a los problemas de todos los catalanes, independentistas o no.

— Usted defendió en el Senado la aplicación del artículo 155 hace dos años. ¿Cual es su posición ahora?

— Hay un conflicto grave de orden público y nuestra posición es la misma que cuando apoyamos la aplicación de este artículo siendo leales, no tanto al Gobierno de Rajoy, como al Estado. Tal como dice la sentencia del Constitucional, la aplicación del 155 ha de producirse, como en el pasado, ante la vulneración objetiva de la ley, como pueda ser una declaración unilateral de independencia del Parlament.

— Esta semana se admitió a trámite en el Parlamento catalán una iniciativa que reafirma la autodeterminación. ¿Cuál es la diferencia?

— De momento son anuncios. Ya veremos como se materializa. Nosotros contemplamos todos los escenarios y haremos uso proporcional de todos los instrumentos de los que nos dota la ley, incluido el 155.

— No lo descartan.

— No descartamos ningún escenario. Pero sí quiero dejar claro que quienes activan el botón rojo del 155 son quienes vulneran unilateralmente la ley, la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Cataluña.

— Dijo usted hace poco que CC es socio de los independentistas porque comparten grupo en el Senado. Eso es coger el rábano por las hojas.

— Es la realidad. Me parece una incoherencia que CC critique el independentismo y después Clavijo y los senadores del Puigdemont y Torra sean socios para aprovecharse de las ventajas de tener grupo parlamentario. Es muy incoherente.

— Si la derecha suma tras las elecciones, ¿qué responsabilidad tendrá el PSOE? ¿Sánchez debería dimitir?

— Nos presentamos a las elecciones para ganarlas y la ciudadanía no se equivocó en las dos últimas convocatorias votando mayoritariamente al PSOE. Las derechas ni sumaron ni van a sumar.