Pablo Iglesias: «Nadie puede darnos lecciones sobre defender Canarias»

28/10/2019

El líder nacional de la formación morada tiene claro que el obstáculo para que su partido no esté en el gobierno central es Pedro Sánchez y su sometimiento a los poderes económicos. Sitúa al juez Alba, que no es «un lobo solitario» en el entramado de cloacas del Estado que quiere impedir que Podemos gobierne. Y sobre la alianza entre NC y CC de cara al 10N: «Los electores no son idiotas».

— En Canarias gobiernan PSOE y Podemos. Aquí se puede. ¿Por qué no en Madrid?

— Aquí se puede, en Baleares, en la comunidad valenciana, en Navarra, en Aragón y en La Rioja. Creo que la diferencia es Pedro Sánchez. que ha intentado un imposible, tener todos los sillones y todo el poder cuando está muy lejos de la mayoría absoluta. Es evidente que hay presiones de los poderes económicos, pero creo que los representantes públicos han de respetar el voto ciudadano.

— Tiene claro que el PSOE pactará con el PP. ¿El endurecimiento de la postura del Gobierno con el procés forma parte de este cortejo?

— Absolutamente. Cataluña puede brindar al PSOE la mejor excusa para llegar a un acuerdo con el PP. De hecho, es curioso que el PP está gesticulando menos que Ciudadanos. La reunión entre Felipe González y Mariano Rajoy iba en esa dirección, en la de facilitar un acuerdo del bipartidismo. Pero claro, eso podría funcionar si el PSOE saliera muy reforzado y nosotros nos hundiéramos. Si obtenemos un buen resultado electoral, lo tendrán más difícil.

— La clave está en el votante de izquierdas, que ya está cansado de que sus representantes no se pongan de acuerdo. ¿Por qué va a ser diferente el 10N?

— Porque las cosas no salen a la primera. Pedro Sánchez hizo una campaña en abril diciendo que había que frenar a la derecha y lo que hizo fue impedir un gobierno de izquierdas. Creo que la gente se ha dado cuenta. Si tenemos un resultado electoral bueno será posible esa coalición. En ningún caso será porque le apetezca a Sánchez, sino porque no le quede más remedio.

— ¿Qué parte de responsabilidad se atribuye en que los demás no quieran pactar con ustedes?

— Es evidente, nosotros no pedimos dinero a los bancos, eso nos diferencia del resto de fuerzas políticas. Estamos dispuestos a que si llega una crisis, los que tengan que costearla sean los de arriba y no la gente trabajadora. Es lógico que eso se traduzca en incomodidad a fuerzas políticas cuyos ministros y presidentes han acabado muchas veces en consejos de administración de grandes empresas. Nos sentimos muy orgullosos de representar eso.

— ¿Forma parte el juez Alba de las cloacas del Estado a las que tan poco les gusta Podemos?

— Dar un paso adelante con Podemos siempre sale caro. Con Vicky ocurrió. El juez Alba no es un lobo solitario, es alguien muy conectado a las redes de poder de diferentes estructuras mafiosas en Canarias, José Manuel Soria incluido, y creo que fueron a por Victoria porque dio un paso adelante. Eso por desgracia no es una excepción, es la regla, lo que es una excepción es que se haga justicia. Yo creo que todos debemos estar muy satisfechos de que Alba no ejerza nunca más como juez.

— ¿No chocarán las medidas de Podemos frente a la desaceleración con los rigores de la UE?

— Asumimos que vivimos en una democracia limitada y que las políticas se tienen que producir en el marco de la UE. Pero lo que nosotros planteamos está dentro de las reglas europeas. Planteamos que España se tiene que acercar a Europa en justicia fiscal. Estamos a siete puntos porcentuales. Decimos que nuestro país tiene que establecer un suelo de ingresos, es una de las bases fundamentales para resistir una desaceleración. Creo que algunos están muy cómodos hablando de Cataluña y de Franco y no de cómo puede afectarnos esa desaceleración. Somos conscientes de que si gobernamos no vamos a poder cambiarlo todo, pero si no se pudieran cambiar las cosas desde el gobierno, no nos habrían montado las cloacas y no nos lo pondrían tan difícil.

— ¿Entiende el pacto NC-CC?

— No me corresponde a mí valorar lo que hacen dos fuerzas políticas canarias, en este caso una que se había presentado a unas elecciones con el PSOE, y otra que ha llegado a acuerdos muchas veces con el PP. Yo creo que los electores no son idiotas y saben juzgar a todos los actores políticos por su trayectoria.

— ¿Ve justificada la sensación en Canarias de que si no tiene voz propia en Madrid no existe?

— Perfectamente. Por eso estoy muy orgulloso del trabajo que han hecho diputados como Meri Pita, Victoria Rosell o Alberto Rodríguez, referentes en Canarias porque han demostrado defender su tierra como el que más. Creo que nadie, ningún diputado canario, puede darnos lecciones de la defensa del archipiélago.

— ¿Más País le quitará más votos a Podemos o al PSOE?

— Habrá que ver lo que pasa. Tenemos que ser muy respetuosos con todos los partidos. Que la gente decida. Nuestros adversarios no son los partidos y mucho menos los partidos progresistas; son los poderes oligárquicos.

— Ha pedido equiparar a las víctimas del franquismo con las del terrorismo. ¿Eso es viable?

— Absolutamente viable. Creo que las víctimas de la dictadura tienen derecho a una tutela judicial efectiva, esto no va de dinero, sino de tutela judicial. Respecto a la exhumación, es un acto administrativo. Lo que vimos es otra cosa, que no vemos cuando se exhuman los restos de víctimas del franquismo, sin ministros ni tanta atención mediática. Esto se podría haber hecho dentro de dos semanas, de manera discreta y respetuosa con las víctimas.

— ¿No cree que su postura a favor del indulto a los condenados del procés no suscita grandes adhesiones ni siquiera en su electorado?

— Creo que en política hay que ser coherente a las duras y a las maduras. Uno no tiene que ocultar lo que le parece responsable o sensato en función del interés electoral. A dos condenados por terrorismo como Barrionuevo y Vera, ex ministro y ex secretario de Estado, les indultaron con solo dos meses en prisión. También al responsable del golpe de Estado del 23F, el general Armada. Entendieron que por razones de concordia y de interés general era mejor para el país tenerles fuera de la cárcel. El gobierno no puede renunciar a una prerrogativa legal que puede contribuir a desinflamar la situación en Cataluña. Uno de los elementos que todavía vehicula una unidad del independentismo, que está rota, es la existencia de los presos. Si están fuera, a lo mejor ayuda al diálogo.